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Ocurrió a primera mañana del mièrcoles cerca del SAF del barrio San Lorenzo de Neuquén capital. La Fiscalía de Homicidios encabeza las actuaciones para determinar las causas del deceso e identificar al fallecido, quien no presentaba marcas de violencia a simple vista.

Una llamada de alerta movilizó a los efectivos policiales a la zona oeste de la capital neuquina durante las primeras horas de este miércoles. Pasadas las 8:30, transeúntes advirtieron la presencia de un hombre tendido en la vía pública, en la intersección de Las Gaviotas y Zeballos, en inmediaciones del Salón de Actividades Físicas del barrio San Lorenzo. Al arribar las patrullas, se constató que la persona carecía de signos vitales.

La investigación quedó de inmediato bajo la órbita de la Fiscalía de Homicidios, liderada por la fiscal Lucrecia Sola. En el lugar del hallazgo trabajó personal del gabinete pericial para recolectar evidencias y documentar la escena del hecho.
Primeros indicios y líneas de trabajo

Según se desprendió de los informes preliminares del personal que actuó en la emergencia, la víctima no presentaba lesiones externas evidentes de agresiones físicas. Si bien este punto sugiere ciertas hipótesis iniciales —entre las cuales cobra fuerza la posibilidad de que fuera un vecino en situación de vulnerabilidad habitacional—, las autoridades remarcaron que el dato no permite confirmar ni descartar un escenario violento.

Al momento de las actuaciones en el sitio, el individuo no llevaba documentación que permitiese certificar su identidad, por lo que el proceso de identificación continúa abierto mediante cotejos dactilares y tareas de campo en la zona.
A la espera de la autopsia

Para arrojar luz sobre lo acontecido, los restos fueron derivados a la morgue del Poder Judicial. El examen médico-forense será la pieza clave para determinar si el desencadenante de la muerte fue un fallo cardíaco u otro evento natural, o si por el contrario intervinieron factores externos no detectados a simple vista.

Por el momento, los investigadores avanzan en el análisis de testimonios y registros de las inmediaciones para reconstruir la cronología previa del hombre y establecer con precisión cuánto tiempo llevaba en el lugar antes de ser descubierto.