
Un hombre de 35 años fue dictaminado con prisión cautelar por el lapso de 90 días en la ciudad de Rosario, tras ser formalmente imputado por ejercer maniobras de hostigamiento, quebrantar prohibiciones de acercamiento y exigir sumas de dinero mediante intimidaciones contra su exconcubina y personas allegadas a ella. La resolución judicial implica que el acusado permanecerá privado de su libertad durante el período de las festividades de fin de año.
La medida fue fijada por la magistrada Melania Carrara durante la audiencia imputativa celebrada este martes, atendiendo la solicitud presentada por las representantes del Ministerio Público de la Acusación, Guillermina Aiello e Ivana Addoumie. La defensa formal del imputado estuvo a cargo de la defensoría oficial.
El recorrido de las intimidaciones y el reclamo por el inmueble
Las actuaciones judiciales reconstruyen una seguidilla de acciones violentas iniciadas a mediados de año, relacionadas con la disputa por una vivienda:
Infracción a medidas cautelares en redes: El 3 de agosto, el imputado difundió en Facebook una fotografía del rostro de la víctima junto a advertencias sobre su permanencia en el inmueble, expresando: "Quedate tranquila que en días te saco de re mil vuelo". La publicación se concretó a pocos días de haber sido notificado de una orden de restricción de acercamiento emanada del fuero de Familia el 25 de julio.
Mensajes intimidatorios: El 1 de septiembre, utilizando la línea telefónica de su hermana, envió un mensaje de texto en el que profería agresiones físicas e insistía en su derecho de venta sobre la propiedad.
Exigencias económicas: Hacia el 27 de septiembre, a través de Instagram, conminó a su expareja a entregarle la mitad del valor del inmueble bajo la amenaza de vender el inmueble con sus pertenencias.
Extensión del hostigamiento a terceros
La investigación penal reveló que el accionar coercitivo se amplió al ámbito laboral y familiar de la víctima. El 28 de septiembre, el acusado se presentó en un domicilio sobre la calle Barra al 2500 —lugar de trabajo de su ex— y dejó una nota por debajo del acceso instando a la propietaria a intermediar en la entrega del dinero.
El último evento documentado aconteció el 13 de octubre, cuando un tercero no identificado entregó un escrito amenazante en un comercio perteneciente a familiares de la empleadora de su ex. En el mensaje se exigía el pago del monto bajo la advertencia de trasladar la deuda al entorno de la comerciante.
A raíz de estos hechos, las fiscales tipificaron la conducta como extorsión en grado de tentativa respecto de los mensajes dejados a terceros, en concurso con los delitos de amenazas simples y desobediencia a mandatos judiciales por el incumplimiento de las restricciones vigentes.
