Un chofer de camiones que realizaba tareas habituales de descarga en el predio del basural municipal de la capital neuquina protagonizó un violento episodio al ser agredido con un arma blanca por personas que se encontraban en el lugar.
A pesar de la gravedad del ataque, el cuchillo atravesó la indumentaria de abrigo del trabajador sin llegar a comprometer su integridad física de manera severa, aunque el hecho reavivó la preocupación gremial por la falta de medidas de protección para el personal.
El incidente se desencadenó cuando varios individuos comenzaron a remover e interferir sobre los materiales que el transportista descargaba en la zona de disposición. La disputa verbal escaló con rapidez hacia vías de hecho: el rodado sufrió daños materiales tras recibir impactos de proyectiles, escupitajos en el parabrisas y pedradas.
Al descender del habitáculo en compañía de un colaborador para contener la situación, uno de los agresores le arrojó un arma blanca que perforó varias capas de ropa, amortiguando el impacto y evitando una tragedia.
