Un nuevo episodio de inseguridad urbana tuvo como blanco a un comerciante minorista en la provincia de Entre Ríos, donde una modalidad delictiva bajo ardid digital dejó en evidencia la vulnerabilidad cotidiana de los trabajadores de despensas barriales.
El suceso, que generó indignación entre los vecinos de la zona, ocurrió en el interior de un local comercial y quedó íntegramente registrado por los dispositivos de videovigilancia instalados en el establecimiento. El hecho se registró sobre la calle Vicente del Castillo, en la capital provincial de Paraná, cuando una mujer ingresó al local simulando ser una clienta interesada en adquirir mercadería.
Tras seleccionar los productos, la sospechosa indicó que abonaría la compra mediante una transferencia a través de su dispositivo móvil, una metodología de pago habitual en el comercio diario.
Distracción, arrebato y huida frustrada
De acuerdo con la reconstrucción visual aportada por las cámaras de seguridad, el engaño se consumó en cuestión de segundos. Mientras el almacenero manipulaba su propio teléfono celular para corroborar la acreditación de los fondos, la mujer aprovechó el momento de total distracción para sustraerle el aparato de las manos de manera imprevista.
Con el botín en su poder, la falsa clienta emprendió una veloz fuga hacia la vía pública. Aunque la víctima reaccionó instantes después e intentó salir en su persecución para recuperar el equipo de comunicación y trabajo, la delincuente logró escabullirse por las inmediaciones sin que pudiera ser alcanzada.
Asombrado por la rapidez del arrebato, el comerciante regresó al interior de la despensa donde aguardaba otro vecino que presenció el violento asalto, manifestándole con incredulidad: "¿Viste cómo me robó?". El material fílmico ya se encuentra a disposición para intentar dar con la identidad de la autora del ilícito.
