
Una trama de celos, engaños virtuales y violencia extrema sacudió a la localidad correntina de Esquina, donde un joven de 25 años sobrevivió de milagro a un violento ataque perpetrado por el esposo de una mujer con la que presuntamente mantenía un vínculo sentimental.
El agresor utilizó el teléfono de su pareja para simular ser ella, pautar un encuentro clandestino en una zona descampada y concretar una emboscada de características impiadosas. De acuerdo con la reconstrucción judicial llevada adelante por los investigadores y difundida por medios del litoral argentino, el conflicto estalló cuando el sospechoso descubrió conversaciones y mensajes comprometedores en el dispositivo móvil de su esposa.
En lugar de confrontarla en el ámbito doméstico, ideó un ardid digital haciéndose pasar por la mujer para pactar una cita en un sector boscoso de la ciudad.
Heridas de gravedad, fuga frustrada y entrega a la policía
El joven damnificado, identificado en el expediente como Maximiliano Ezequiel Vega, acudió al lugar pactado con la expectativa de encontrarse con la mujer, pero en su lugar se topó con el esposo enfurecido.
La confrontación escaló rápidamente en violencia cuando el agresor le efectuó un disparo con una escopeta e hirió a la víctima en la zona abdominal con un arma blanca. Pese a la magnitud de las lesiones sufridas, Vega logró desplazarse por sus propios medios hasta su domicilio para solicitar asistencia urgente, siendo derivado en una ambulancia local hacia el Hospital San Roque, donde quedó internado bajo observación médica.
En tanto, tras consumar la agresión, el principal sospechoso optó por presentarse de manera voluntaria en un puesto de control caminero ubicado en la zona de Guayquiraró. Ante los efectivos apostados en el lugar, reconoció su participación en el hecho y confesó haber descartado el arma de fuego arrojándola a las aguas de un río cercano. Durante el procedimiento, los uniformados también incautaron un machete de gran porte que portaba la víctima.
En el marco de la causa instruida por la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (UFIC) a cargo del fiscal Javier Gustavo Mosquera, el imputado fue formalmente detenido.
Posteriormente, en una audiencia de rigor presidida por el juez de garantías Jorge Gustavo Vallejos, se dictó la prisión preventiva por el plazo de veinte días, quedando imputado provisionalmente por los delitos de homicidio con arma en grado de tentativa y lesiones leves agravadas por el uso de armas.
