Un aberrante homicidio registrado en un departamento del área céntrica de la capital provincial comenzó a esclarecerse en las últimas horas tras una audiencia judicial donde la fiscalía formuló cargos formales contra el presunto autor. El caso, que inicialmente había despertado incertidumbre bajo la carátula de muerte dudosa, evidenció un meticuloso plan delictivo bajo la modalidad de los denominados viudos negros, combinando abuso de confianza, un cóctel letal de sustancias, violencia física, millonarias transferencias bancarias y una posterior fuga hacia la provincia de Santa Fe.
La investigación, encabezada por la fiscal del caso Guadalupe Inaudi en el ámbito de la Ciudad Judicial, permitió reconstruir los tramos fatales que terminaron con la vida de Alejandro Fabio Vallejos, un operario de la industria hidrocarburífera cuyo cuerpo sin vida fue hallado por la persona encargada de las tareas de limpieza en su vivienda de la Diagonal 25 de Mayo.
El modus operandi: confianza previa, cóctel de sustancias y violencia extrema
De acuerdo con la teoría del caso presentada por el Ministerio Público Fiscal y respaldada por registros fílmicos de cámaras de seguridad públicas y privadas, la víctima y el acusado, identificado como G.N.M., mantenían un vínculo previo.
Esa familiaridad facilitó que el ingreso al edificio, ocurrido pasadas las 21 horas de la noche del 31 de agosto, se concretara sin que se violentaran los accesos. Ya en el interior del departamento, el agresor sometió a la víctima suministrándole una potente combinación de psicofármacos —específicamente diazepam— mezclados con alcohol y cocaína, con el propósito de doblegar su resistencia para consumar el robo de dinero y bienes de valor.
Los informes preliminares de la autopsia forense determinaron que, sumado a las lesiones contusas comprobadas en el rostro, el tórax y la zona maxilar, el deceso sobrevino a causa de una congestión cardiopulmonar con falla de bomba y edema pulmonar secundario.
Transacciones fraudulentas, botín y fuga interestatal
Aprovechando el estado de indefensión del trabajador petrolero, el imputado ejecutó operaciones financieras ilegales mediante transferencias desde las cuentas bancarias de la víctima hacia una billetera virtual vinculada a un familiar directo pero controlada por él mismo, despojándolo de sumas millonarias.
Asimismo, recolectó múltiples objetos personales, entre los que figuraban aparatos de telefonía celular, alhajas de oro, relojería fina, indumentaria, elementos de trabajo y documentación personal, incluyendo la llave magnética del inmueble.
Las grabaciones permitieron documentar el momento de la retirada del sospechoso cargando bultos que no portaba al ingresar. Tras el crimen, el individuo se desplazó hacia un inmueble ubicado sobre la calle Río Negro y, posteriormente, concretó una huida evadiendo los controles locales al abordar un colectivo de larga distancia desde la terminal de Cipolletti con destino a la localidad santafesina de Laguna Paiva.
La coordinación entre la Policía de Neuquén y las fuerzas de seguridad de Santa Fe permitió dar con el paradero del prófugo en territorio santafesino, donde se incautaron elementos probatorios clave, como pertenencias institucionales de la empresa donde laboraba la víctima.
Tras su aprehensión, una comitiva policial concretó el traslado compulsivo hacia la capital neuquina. Durante la audiencia de formulación de cargos, en la que participaron los letrados representantes de los particulares damnificados, el juez de garantías Raúl Aufranc avaló la calificación legal provisoria como homicidio en ocasión de robo en carácter de autor. Ante la magnitud de los riesgos procesales de fuga y entorpecimiento probatorio, el magistrado dispuso el dictado de cuatro meses de prisión preventiva y fijó el mismo plazo para concluir las diligencias de investigación preparatoria.
