Una investigación judicial y administrativa de alto impacto sacude a la fuerza de seguridad provincial luego de que un efectivo policial descubriera su propio vehículo, que debía permanecer bajo custodia oficial, publicado a la venta en las redes sociales.
El hallazgo encendió una alerta que derivó en una serie de allanamientos simultáneos en Centenario y Neuquén capital, destapando una presunta red de desviación de rodados incautados que operaba mediante una fachada de compactación.
El caso comenzó a tejerse cuando un numerario de baja jerarquía asignado a la Dirección de Tránsito detectó en plataformas digitales su Peugeot 207, secuestrado originalmente en 2024 tras un siniestro vial. Al profundizar las verificaciones, el agente logró ubicar el rodado en el predio del Parque Industrial, constatando con sorpresa que ya presentaba faltantes críticos en su estructura, como el tren trasero y los neumáticos, a punto de ser desguazado por completo.
El modus operandi y los operativos simultáneos
A raíz de la denuncia formal impulsada ante el Departamento de Delitos Económicos y la fiscalía a cargo de Diego Azcárate, la pesquisa escaló rápidamente y motivó la ejecución de siete operativos de carácter federal y provincial, abarcando domicilios particulares, oficinas de la Dirección de Tránsito, el predio de resguardo y dos comercios del rubro de autopartes en la localidad de Centenario.
Los peritajes preliminares permitieron contabilizar un volumen alarmante de aproximadamente un centenar de automóviles y unas quince motocicletas que presentaban irregularidades administrativas, contravencionales y marcas específicas de inventario policial, a pesar de encontrarse en establecimientos comerciales clandestinos o habilitados que operaban de buena fe bajo la falsa premisa de entregas avaladas por la institución.
En el marco de la causa, la justicia mantiene bajo investigación a tres personas en total: un comerciante sin habilitación municipal formal ni convenio oficial para realizar compactaciones, y tres efectivos policiales —dos de ellos con rangos jerárquicos elevados dentro de la estructura de tránsito—.
Aunque por el momento permanecen en libertad supeditada al avance de las probanzas, la cúpula de seguridad dispuso su pase inmediato a situación de disponibilidad preventiva mientras Asuntos Internos y la fiscalía continúan analizando los registros de ingreso y egreso para desentrañar la maniobra de desvío de bienes públicos.
