Un repudiable episodio de odio y violencia infantil sacudió a la localidad neuquina de Plottier, donde un menor de ocho años fue interceptado y agredido física y verbalmente por un vecino de 47 años. El hecho ocurrió cuando la criatura cruzó la calle con la intención de enseñarle un juguete nuevo a una amiga que vivía en enfrente. En ese trayecto, el atacante frenó al niño, lo increpó con la pregunta “¿Vos qué sos? ¿Nene o nena?” y, tras recibir la respuesta de que se trataba de un varón trans, lo derribó violentamente y lo sometió a un prolongado intento de asfixia en el suelo.
La secuencia quedó íntegramente registrada por cámaras de seguridad particulares de la cuadra, elementos probatorios que ya forman parte del expediente judicial. Jessica Valenzuela, referente de la organización Nueva Crianza —espacio que asiste a niñeces y adolescencias trans en la provincia—, denunció el calvario que debió atravesar la víctima: “Lo tiró al piso, decí que el niño logró escaparse y pidió ayuda a su papá. Pero lo asfixia un rato largo, todo quedó capturado por cámaras de seguridad”. Tras zafar de la agresión, el menor alertó a su familia, lo que derivó en una rápida intervención policial y en la detención del sospechoso, quien permanece aprehendido mientras avanza la instrucción de la causa.
Accionar judicial, asistencia médica y repudio institucional
A raíz de la gravedad institucional y social del suceso, se activaron de inmediato los protocolos de protección y contención integral para el núcleo familiar:
Asistencia sanitaria y resguardo: El niño fue atendido de urgencia en el hospital local de Plottier por personal médico, en tanto que la familia recibió acompañamiento directo de Silvia Alejandra Bascur, directora provincial del Centro de Atención a la Víctima, quedando provistos de un botón antipánico y custodia policial.
Medidas procesales contra el agresor: El imputado, un vecino del barrio con el que no existían conflictos previos pero que conocía al menor de toda la vida, continuará detenido a la espera de la definición de cargos por parte de la fiscalía interviniente.
Pronunciamiento de organizaciones sociales: Desde Nueva Crianza emitieron un firme comunicado exigiendo justicia y el cese de los discursos de odio: “No podemos naturalizar que una infancia tenga miedo de jugar en su propio barrio, ni aceptar que la identidad sea utilizada como motivo para ejercer violencia. La identidad no se agrede, no se cuestiona y se respeta”.
