
Una beba de cuatro meses de edad, oriunda de la localidad pampeana de 25 de Mayo, permanece internada en estado delicado en el hospital René Favaloro de la ciudad de Santa Rosa tras sufrir un grave cuadro de salud compatible con agresiones físicas. La niña padeció un paro cardiorrespiratorio y permaneció varios minutos sin oxigenación, lo que derivó en la pérdida confirmada de la visión en uno de sus ojos, la evaluación médica sobre el compromiso irreversible del otro ojo y el diagnóstico preliminar de probables secuelas neurológicas permanentes de severa consideración.
El caso tomó curso institucional cuando los profesionales del hospital local asistieron inicialmente a la lactante y activaron el protocolo de maltrato infantil, formalizando la denuncia penal ante el Poder Judicial e informando a la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia de La Pampa. La causa penal investiga las responsabilidades del padre de la menor —quien se desempeñaría como efectivo de la Policía de La Pampa— y de su pareja. Ambos permanecen en libertad bajo medidas cautelares de restricción de acercamiento, en tanto la custodia temporal de la beba fue otorgada a su abuela materna mientras avanzan las pericias médicas y las actuaciones judiciales.
Cuadro médico, secuelas evaluadas y contexto judicial
La evolución de la menor y el avance de la causa penal comprenden los siguientes aspectos centrales:
Evolución clínica e intervenciones: Tras ingresar al centro de mayor complejidad, la beba recibió asistencia respiratoria mecánica. Pese a haber sido retirada del soporte respiratorio, continúa bajo rigurosa observación técnica ante el riesgo de discapacidad severa.
Daño visual y neurológico: Las evaluaciones oftalmológicas confirmaron la pérdida irreparable de visión en un ojo y mantienen bajo análisis el ojo restante, al tiempo que se completan estudios diagnósticos para determinar el grado de compromiso cerebral.
Antecedentes y medidas cautelares: Organismos de protección de la infancia reclamaron celeridad estatal tras señalarse que no se trataría del primer evento de violencia familiar registrado en el entorno de la pareja investigada.
