Habitantes de la zona expresaron su preocupación por reiterados robos a viviendas durante la jornada laboral. Señalan a un sospechoso identificado en la zona y piden mayor presencia de las fuerzas de seguridad sin favoritismos.
NEUQUÉN. La preocupación y el malestar van en aumento entre los habitantes del sector rural de Nueva Esperanza. Vecinos del Lote 34 (Manzana 34) alzaron la voz de manera anónima —por temor a represalias— para visibilizar una seguidilla de hechos delictivos que afectan la tranquilidad de las familias trabajadoras del lugar.
El principal reclamo de la comunidad se centra en la aceleración del proyecto para instalar un destacamento policial en el predio contiguo a la cancha de tierra del barrio. Según manifestaron los residentes a través de registros e informes enviados a este medio, la presencia de la fuerza pública en la zona resulta indispensable e impostergable.
Robos reiterados y desprotección
La modalidad delictiva se repite a diario: delincuentes aprovechan los horarios en que los vecinos se ausentan para cumplir con sus jornadas laborales para ingresar a las viviendas. Al regresar, muchas familias se encuentran con la triste realidad de haber perdido la totalidad de sus pertenencias y herramientas de trabajo.
"Pedimos medidas de seguridad urgentes por el tema de los robos continuos. La gente sale a trabajar y cuando vuelve no tiene nada en sus casas. Necesitamos que el proyecto del destacamento policial sobre la cancha de tierra se concrete lo antes posible", señalaron fuentes del sector.
Miedo a represalias y pedido de ecuanimidad
Entre la indignación y el temor, los frentistas aseguran que el accionar delictivo en la manzana estaría encabezado principalmente por un individuo que ya se encuentra identificado por la propia comunidad. Sin embargo, el miedo a accionar o realizar denuncias con firma visible frena a los afectados, debido a los vínculos que el sospechoso mantendría con sectores vinculados al narcomenudeo local.
Asimismo, remarcaron la necesidad de que los patrullajes y rondines policiales que ingresan al sector actúen con total firmeza e imparcialidad, garantizando la seguridad de los vecinos de bien y evitando cualquier tipo de benevolencia hacia los responsables de los robos.
Frente a este escenario, las familias de la Manzana 34 de Nueva Esperanza Rural esperan una respuesta concreta y acelerada por parte de las autoridades municipales y de la Policía de la Provincia para devolver la tranquilidad al barrio.
