
La Justicia de la provincia de Tucumán se encuentra abocada a la investigación del homicidio de Manuel Hipólito Rodríguez, de 76 años, quien fue hallado sin vida con dos disparos de arma de fuego en su vivienda del barrio Villa Alem, en la capital provincial.
Por el hecho fue imputada su esposa, Blanca Susana Argatt, de 79 años, quien tras el suceso se comunicó telefónicamente con uno de sus hijos para confesarle la autoría del ataque pronunciando la frase: “Muerto el perro, se acabó la rabia”. A pesar de la gravedad de la imputación, la Unidad Fiscal de Homicidios II dispuso que la acusada permanezca en libertad en el domicilio de un familiar mientras avanza el proceso penal, fundamentando la decisión en su avanzada edad y en los testimonios que dan cuenta de un presunto esquema de violencia de género padecido durante años.
El episodio tuvo lugar durante la madrugada en un inmueble ubicado sobre el pasaje Primera Junta al 1000. Tras el llamado de auxilio, el hijo de la pareja arribó a la propiedad y encontró el cuerpo de su padre en el dormitorio principal, alertando de forma inmediata a los efectivos policiales. La autopsia practicada sobre el cadáver constató dos impactos de bala —uno en la zona craneal y otro en el tórax—, al tiempo que los peritos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) procedieron al secuestro de un revólver hallado sobre el suelo del inmueble para someterlo a peritajes balísticos.
Peritajes sobre el arma, exámenes toxicológicos y declaraciones testimoniales del entorno
La instrucción judicial encabezada por los funcionarios fiscalizadores mantiene abiertas diversas líneas de investigación para esclarecer la mecánica del hecho:
Origen del arma y estado de la víctima: Los tres hijos del matrimonio declararon ante la fiscalía desconocer la existencia o adquisición reciente de un arma de fuego en el hogar, por lo que las autoridades buscan establecer el origen del revólver. Asimismo, se ordenaron exámenes toxicológicos sobre la víctima para determinar si había ingerido sustancias sedantes o si se encontraba dormido al momento de recibir los disparos.
Testimonios sobre violencia de género: La decisión de mantener en libertad a Argatt bajo la custodia de su hijo se sustentó en los relatos del círculo familiar y del vecindario. Los tres hijos de la pareja coincidieron en que su madre era víctima de agresiones sistemáticas, mientras que residentes del barrio Villa Alem aportaron declaraciones que daban cuenta de un trato violento y situaciones de aislamiento forzado impuestas por el hombre.
