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Un tribunal colegiado de la provincia del Neuquén declaró penalmente responsable a un agente de la Policía provincial por el delito de vejaciones agravadas por el uso abusivo e innecesario de la fuerza pública. El veredicto de culpabilidad guarda relación con un procedimiento concretado en la localidad de Chos Malal en junio de 2025, oportunidad en la que el efectivo retiró de manera violenta a una mujer del interior de un automóvil estacionado, provocando que cayera a la cinta asfáltica y procediendo a arrastrarla por la vía pública mientras la víctima se encontraba semidesnuda.

La resolución unánime fue suscripta por el cuerpo de jueces integrado por Ignacio Pombo, Eduardo Egea y Mirta Bibiana Ojeda, tras dar por acreditada la secuencia fáctica presentada por la fiscalía. Durante la lectura de la sentencia, el tribunal remarcó que el agente imputado actuó con pleno conocimiento y dolo al infligir la maniobra sobre la víctima, dejándola sin sus prendas de vestir durante el descenso forzoso, el traslado y la posterior permanencia en la sede policial.

Severo cuestionamiento al despliegue policial y absolución por las agresiones al conductor

Los fundamentos de la sentencia expusieron serias irregularidades institucionales en el abordaje del procedimiento:

Desproporción en el operativo: El juez Ignacio Pombo criticó con dureza que se hayan desplazado diez efectivos policiales para intervenir ante dos personas que se encontraban en el interior de un vehículo detenido sin generar alteración del orden, observando además que ninguno de los demorados terminó imputado por comisión de delito alguno.

Testimonio clave y certeza del hecho: El tribunal dio por probada la autoría del imputado gracias al testimonio presencial de otro de los propios policías que participó del despliegue, quien identificó de manera directa al acusado como el responsable de expulsar a la mujer del vehículo.

Beneficio de la duda por el conductor: Pese a que se comprobó que el conductor del rodado sufrió lesiones contusas en el rostro tras negarse a descender, los jueces determinaron que no se logró precisar con absoluta certeza cuál de los nueve agentes restantes propinó los golpes, desestimando la acusación por este tramo específico antes de convocar a la audiencia de fijación de pena (cesura).