
Un violento caso de privación ilegítima de la libertad y extorsión sacude a la opinión pública luego de que un trabajador fuera secuestrado por tres personas de su círculo de confianza tras revelar que había percibido una indemnización laboral cercana a los $8 millones. Atraído bajo el engaño de una reunión social, el hombre fue retenido contra su voluntad dentro de una propiedad, amenazado para despojarlo de sus fondos mediante billeteras virtuales y rescatado tras un audaz llamado de auxilio que movilizó a los efectivos policiales.
La trama criminal se desencadenó cuando la víctima compartió con sus presuntos amigos la noticia del cobro derivado del acuerdo pecuniario. Con la información precisa sobre la disponibilidad de los fondos, los tres sospechosos planificaron una emboscada utilizando como señuelo una cena campestre. Sin embargo, al arribar al domicilio indicado, la víctima fue reducida de inmediato, privada de su libertad y sometida a presiones para concretar múltiples transferencias bancarias directas hacia cuentas de los captores.
Aviso desde el baño, rescate policial y el destino de los fondos robados
El plan de los secuestradores contemplaba el traslado forzoso de la víctima hacia la zona de una cascada alejada para continuar con la extorsión o desprenderse del damnificado:
Estratagema para pedir auxilio: En un descuido de los captores previo a ser subido a un vehículo, el hombre solicitó ingresar al sanitario de la vivienda. Desde allí logró utilizar su teléfono celular para comunicarse de urgencia con la central de emergencias de la Policía y aportar la ubicación exacta del cautiverio.
Operativo y detención: Arribados al sitio, los uniformados irrumpieron en la propiedad, lograron rescatar a la víctima sana y salva y procedieron a la inmediata aprehensión de los tres imputados, quienes quedaron formalmente incomunicados y a disposición de la Justicia.
Despilfarro del botín: De acuerdo con los primeros peritajes informáticos e investigaciones policiales, una parte sustancial de las sumas obligadas a transferir ya había sido utilizada por los acusados para la compra masiva de sustancias estupefacientes y bebidas alcohólicas.
