El fiscal Hernán Scordo y la asistente letrada Lucía Lucero formularon cargos contra C. E. V. y L. G. por una seguidilla de hechos delictivos cometidos en Junín de los Andes entre el 25 y el 27 de agosto.
La saga criminal incluyó robos a viviendas, agresiones con armas blancas y el apoderamiento de un móvil policial Toyota Etios por parte de la mujer durante un operativo de captura. El vehículo fue hallado posteriormente parcialmente sumergido en el río Chimehuín, tras lo cual la imputada continuó la fuga a pie arrojando piedras contra otros efectivos de la fuerza.
Durante la audiencia de formulación de cargos, la jueza de garantías Leticia Lorenzo dio por formalizada la acusación por delitos que abarcan hurto, violación de domicilio, lesiones leves (algunas calificadas por ser contra personal policial), resistencia a la autoridad y daño calificado, fijando un plazo de investigación de dos meses. Pese al pedido de prisión preventiva formulado por la fiscalía por peligro de fuga y entorpecimiento, la magistrada dispuso la prisión domiciliaria con rondines policiales para el hombre debido a la falta de cupo de alojamiento en la Comisaría 23, mientras que para la mujer dictó la prohibición de contacto con víctimas y testigos.
