
Un hecho con características complejas es objeto de investigación por parte del Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe, luego de que durante las primeras horas de la mañana de este jueves fuera localizado el cuerpo sin vida de José Luis Torres, de 40 años, en las inmediaciones del trazado ferroviario del tren Mitre. La víctima, que residía a un centenar de metros del lugar donde se produjo el hallazgo, fue divisada tendida al costado de los rieles en la intersección de las calles Campbell y Túpac Amaru, en el barrio Ludueña de la ciudad de Rosario, por efectivos de la Gendarmería Nacional que patrullaban la zona.
En un primer momento, la principal hipótesis planteada por las autoridades y los propios vecinos del sector apuntó a un eventual accidente provocado por el impacto de una formación en tránsito. Sin embargo, las pericias de campo desarrolladas por las fuerzas de seguridad y el personal del Gabinete Criminalístico comenzaron a arrojar inconsistencias respecto a la dinámica de un arrollamiento habitual. De acuerdo con los relevamientos iniciales, no se registraron reportes por parte de los conductores del servicio ferroviario sobre maniobras de frenado de emergencia ni alertas por colisión durante la franja horaria en la que se presume ocurrió el deceso.
Las sospechas de los investigadores se profundizaron al evaluar las características físicas de la escena. La víctima presentaba traumatismos y marcas de sangre en el rostro, además de una prenda de vestir ajustada al cuello. Asimismo, un elemento determinante para el cambio de carátula fue la condición en la que se encontraron sus pertenencias: Torres padecía una discapacidad motriz que le exigía el uso permanente de muletas para desplazarse, las cuales fueron halladas en posición vertical y sin daños estructurales contra una pared contigua a las vías. Este factor condujo a los allegados a desestimar que la víctima hubiera sido embestida por la maquinaria sin que sus elementos de apoyo sufrieran roturas.
Frente a la multiplicidad de indicios que desvinculan el hecho de una mecánica accidental, la causa quedó formalmente radicada en la Unidad de Violencias Altamente Lesivas. Por orden de la fiscalía interviniente, el cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal para la correspondiente operación de autopsia, estudio que resulta clave para determinar con precisión científica la causa fehaciente de la muerte, la antigüedad de las lesiones e indicar si la escena del hallazgo corresponde al sitio del hecho o si el cuerpo fue depositado en el lugar con posterioridad.
