El policía de la provincia de Río Negro Matías Exequiel Llamonao fue condenado a nueve años y cuatro meses de prisión tras reconocer su responsabilidad en el asalto cometido contra los propietarios del comercio de modas Selecciones Rosmary, en Cipolletti. Durante el hecho, ocurrido en marzo del año pasado en un domicilio de la calle Brentana, el matrimonio fue golpeado y amenazado con armas de fuego para sustraer tres millones de pesos, 20 mil dólares y joyas. A raíz de las agresiones, el propietario de la vivienda sufrió un ACV que derivó en su internación.
La sentencia fue homologada mediante un juicio abreviado por un tribunal integrado por los jueces María Florencia Caruso, Guillermo Merlo y Marcelo Gómez, que halló al imputado culpable del delito de robo agravado por el uso de arma impropia, cometido en poblado y en banda, por su condición de integrante de una fuerza de seguridad y por causar lesiones gravísimas. Los otros dos acusados, quienes también se desempeñaban como efectivos policiales en General Roca, afrontarán el debate oral en una fecha posterior.
Pruebas del caso y rol de los involucrados
La investigación judicial permitió reconstruir el accionar de la banda e incorporar diversos elementos probatorios:
Modus operandi: Llamonao —quien vestía el uniforme reglamentario— y un acompañante ingresaron a la vivienda simulando ser inspectores y personal policial. Una vez adentro, encañonaron y golpearon a las víctimas mientras un tercer efectivo aguardaba en el exterior en tareas de vigilancia.
Evidencia presentada: La Fiscalía aportó declaraciones en Cámara Gesell, registros de cámaras de seguridad, peritajes telefónicos, documentación médica de las lesiones sufridas por las víctimas y elementos secuestrados durante los allanamientos.
Declaración del imputado: Aunque Llamonao prestó declaración durante más de una hora para detallar la logística previa y la participación de los involucrados, el tribunal precisó que la condena se sustentó en el conjunto de pruebas independientes recolectadas. El condenado quedó bajo la órbita del Servicio Penitenciario Provincial.
