Nuevos elementos incorporados a la investigación judicial en Bolivia complican la situación procesal de Fernando Cerimedo, el estratega digital y asesor político argentino imputado como presunto autor intelectual del ataque a tiros contra su expareja, Nadia Beller. La causa analiza una serie de conversaciones telefónicas que sugerirían una planificación previa del atentado perpetrado en Santa Cruz de la Sierra.
Entre los mensajes bajo análisis por parte de la fiscalía local, figura un texto en el que se plantea abiertamente la gravedad del escenario: "O la eliminamos ya o estamos jodidos. ¿Conoces alguien que pueda hacer el trabajo?". Asimismo, se incorporaron al expediente capturas de intercambios previos donde Beller manifestaba "no me manipulás más", mientras que el acusado respondía con advertencias sobre el impacto que tendría la difusión de cierta información: "Vos publicás eso y me arruinás la vida" y "vas a cagarle la vida a todos, a tu hija, a nuestro hijo".
Pericias en curso y derivaciones políticas
El contenido de los dispositivos móviles secuestrados se encuentra sujeto a peritajes informáticos forenses para determinar la autenticidad de las capturas, la identidad de los destinatarios y la cronología de los hechos. Mientras tanto, los dos autores materiales que ejecutaron los disparos frente a un establecimiento hotelero continúan prófugos, y los investigadores intentan establecer si existió un nexo directo entre ellos y el consultor.
El caso generó repercusiones en el ámbito gubernamental boliviano debido a la vinculación profesional que Cerimedo mantenía con la gestión del presidente Rodrigo Paz. Desde el Poder Ejecutivo aclararon que, si bien el analista prestaba servicios de asesoría en comunicación digital, no contaba con un nombramiento formal dentro de la estructura estatal.
El imputado permanece bajo custodia judicial a la espera de nuevas resoluciones en la causa.
