La Policía de Chubut logró recapturar a Kevin Agustín Quiroga, de 26 años y alias "Oreja", quien se había fugado del Instituto Penitenciario Provincial de Trelew. El detenido enfrenta un juicio en el que la Fiscalía solicita 12 años de prisión por considerarlo líder de una organización criminal dedicada a ejecutar asaltos violentos en viviendas de la zona. Tras una intensa búsqueda que incluyó rastrillajes y puestos de control sobre la Ruta 3 en dirección a Puerto Madryn, la aprehensión se concretó durante la mañana del jueves con la participación de efectivos policiales y de Gendarmería Nacional.

La evasión se produjo durante la noche del miércoles cerca de las 22:35, cuando Quiroga aprovechó que el portón principal del penal se encontraba abierto para escapar a pie. Las imágenes de las cámaras de seguridad del establecimiento registraron la huida y revelaron que el efectivo policial a cargo de la custodia del acceso principal se encontraba distraído mirando su teléfono celular en el momento del hecho. El faltante del recluso fue advertido recién a las 23:00, durante el recuento de rutina de los internos alojados.

La hipótesis investigativa señala que, tras atravesar el portón, el prófugo corrió a campo traviesa entre dos y tres kilómetros hasta alcanzar la traza vial, punto donde los perros rastreadores perdieron su rastro y donde se presume que abordó un vehículo de apoyo. Respecto a la guardia del recinto, la fuerza inició un sumario administrativo e investigación interna para determinar responsabilidades o una eventual complicidad en el escape. Al momento de la fuga, Quiroga se encontraba apartado del resto de la población carcelaria en una sala de preingreso debido a un altercado registrado horas antes.

El imputado es juzgado como jefe de una asociación ilícita y por múltiples hechos de robo doblemente agravado por el uso de armas y por ser cometido en poblado y en banda. Según la acusación fiscal, la banda operaba realizando tareas de inteligencia previa sobre horarios y hábitos de familias vulnerables —especialmente adultos mayores y mujeres— para ingresar de forma violenta a sus domicilios y apoderarse de sus pertenencias.