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El dramático episodio ocurrió a primera hora de la mañana en el sector Cuenca XVI de Neuquén capital. Un sujeto armado llegó a encañonarle la cabeza a la víctima tras confundirla con un integrante de una banda rival.

Una jornada laboral estuvo a punto de convertirse en una tragedia en la zona oeste de la capital neuquina. Una pobladora del sector, identificada como Alicia, vivió momentos de extremo terror al quedar acorralada por el fuego cruzado entre dos facciones antagónicas de jóvenes mientras caminaba por la vía pública.

El violento enfrentamiento tuvo lugar durante las primeras horas del día sobre la esquina de Almafuerte y Lago Viedma. Para evitar ser alcanzada por los disparos, la mujer debió buscar refugio de manera inmediata en el espacio comprendido entre la parada del transporte urbano y la pared de una propiedad lindera.

La gravedad de la situación alcanzó su punto máximo cuando uno de los involucrados en la contienda armada se aproximó a la posición de la víctima, apuntándole con un arma a la cabeza bajo la presunción de que pertenecía al bando contrario. La intervención de otro de los agresores, quien advirtió el error a tiempo, impidió un desenlace fatal. Luego de la secuencia, las bandas se dispersaron por las inmediaciones, lo que permitió que la afectada pudiera escapar y dar aviso a los efectivos de la Policía provincial que patrullaban el área.

Cuestionamientos por la circulación de armas y el transporte

Tras el dramático episodio, la damnificada manifestó su alarma ante la proliferación y accesibilidad a las armas de fuego por parte de grupos integrados por personas de entre 20 y 30 años en la ciudad. Ante este escenario de inseguridad que afecta diariamente a los trabajadores del sector oeste, reclamó la urgente instrumentación de programas estatales de desarme, acompañados por un incremento de la presencia policial durante los primeros turnos del día.

Por otra parte, la vecina expuso las deficiencias del sistema de colectivos municipal, señalando que los sábados y domingos los tiempos de espera entre unidades llegan a superar los 80 minutos. Esta importante demora fuerza a numerosos operarios a realizar largos trayectos a pie en horarios nocturnos o matutinos, quedando desprotegidos ante hechos delictivos. En ese sentido, solicitó una revisión de las frecuencias horarias para resguardar la integridad de los usuarios.