
La investigación por el brutal asesinato de Norma Beatriz Tula (63), ocurrido a mediados de julio en la capital catamarqueña, sumó revelaciones sobre el encarnizado ataque que le costó la vida. Por el hecho permanece detenido su hijo, Marcelo Joaquín Tula (22), imputado por homicidio doblemente calificado por el vínculo y por ensañamiento.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, el crimen se perpetró en la vivienda que ambos compartían sobre la calle Carlos de la Vega, en el barrio La Chacarita, tras una discusión sostenida en una habitación utilizada como depósito.
Detalles de la agresión y secuencia posterior
La instrucción a cargo de la fiscal de Violencia Familiar y de Género, Alejandra Antonino, determinó que el sospechoso redujo a la víctima y desplegó una violencia extrema mientras ella se encontraba indefensa en el suelo:
Ataque punzocortante: La autopsia y las pericias confirmaron que la mujer sufrió 23 puntazos en el rostro y hombros, sumados a 24 heridas de arma blanca en la zona del cuello con un cuchillo tipo Tramontina.
Acometimiento posterior: Tras provocarle la muerte, el agresor continuó la agresión introduciendo elementos contundentes y metálicos en el cuerpo de la víctima.
Fuga y vestimenta: Luego de lavar sus manos y dejar su campera en el inmueble, el joven se dirigió hacia la Catedral Basílica, desde donde contactó a un conocido vía WhatsApp. Durante la jornada vestía una remera con la leyenda en inglés "Strange sense" ("extraña sensación").
Evaluación de salud mental y encuadre legal
La fiscalía ordenó la conformación de una junta interdisciplinaria compuesta por psiquiatras, psicólogos y psicopedagogos del Cuerpo Interdisciplinario Forense (CIF) para examinar al acusado, quien hasta el momento permanece alojado en el área de Salud Mental del Hospital Interzonal San Juan Bautista.
El examen busca establecer si el imputado cuenta con capacidad de comprender la criminalidad de sus actos y dirigir sus acciones. Al respecto, el abogado querellante Diego Quinteros Martínez aclaró que la aptitud actual de Tula para afrontar el examen no anticipa las conclusiones médico-legales sobre su estado psíquico al momento del crimen. De confirmarse la calificación legal actual, la única escala penal prevista es la prisión perpetua.
