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El cuerpo fue localizado cerca de un criadero de cerdos de Senillosa tras un intenso trabajo de investigación liderado por la Fiscalía. Este miércoles formularán cargos a los sospechosos.

Un giro decisivo en la causa por la desaparición de Mario Andrés Forquera, el hombre de 46 años del que se desconocía el paradero desde el 8 de julio, derivó en el hallazgo de su cadáver en la localidad de Senillosa. Los restos fueron encontrados desnudos y en avanzado estado de descomposición en las inmediaciones de un predio dedicado a la cría de cerdos.

La investigación encabezada por la fiscal María Guadalupe Inaudi incluyó el entrecruzamiento de llamadas telefónicas, la revisión de cámaras de seguridad, entrevistas a allegados y rastrillajes de campo. La clave para destrabar el caso se dio tras la detección de prendas de vestir en un sector del criadero, lo que orientó las inspecciones finales hacia las inmediaciones de la propiedad.

Por el hecho, las autoridades policiales mantuvieron bajo custodia a tres personas que permanecen demoradas. El Ministerio Público Fiscal de Neuquén prevé avanzar este miércoles con la correspondiente audiencia de formulación de cargos para formalizar la imputación contra los sospechosos.