
Una investigación llevada a cabo por personal de la Comisaría Segunda de Chaco permitió recuperar un Ford Focus que había sido dejado en un taller para reparaciones electrónicas y nunca fue devuelto a su dueña.
La damnificada, una mujer de 60 años, radicó la denuncia tras perder contacto con el encargado del establecimiento, ubicado sobre la calle La Rioja al 600. Ante esta situación, los efectivos iniciaron las tareas para rastrear el paradero del rodado.
El procedimiento culminó en el barrio Santa Catalina, específicamente sobre la calle Lino Torres, donde la policía interceptó el automóvil mientras era conducido por un hombre de 40 años.
Por orden de la Fiscalía de turno, el vehículo fue secuestrado y entregado nuevamente a su propietario. Por su parte, el conductor fue notificado de la causa judicial en su contra y recuperó la libertad.
