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La Justicia de Neuquén condenó al propietario de un lote en la localidad de Plottier a indemnizar a una vecina lindera luego de comprobar que la falta prolongada de mantenimiento, poda y limpieza en su predio provocó severos daños en la vivienda contigua y en el cerco divisorio.

La jueza María Eliana Reynals determinó que los perjuicios generados por la caída de ramas, árboles y el avance de raíces superaron las molestias normales de la convivencia entre vecinos.

A lo largo del proceso judicial, testigos describieron el lote afectado como un espacio abandonado, con malezas, acumulación de residuos y árboles de gran porte, al punto de definirlo como «un bosque gigante». Las declaraciones remarcaron que, durante los temporales de viento, la familia damnificada debía cambiar a su hija de habitación y mover los vehículos por temor a los impactos. Asimismo, pericias técnicas constataron la afectación del alambrado perimetral por raíces y microfisuras en el techo de la casa derivadas de las vibraciones por la caída de ramas.

Puntos clave de la resolución judicial

Responsabilidad del propietario: La sentencia determinó que el dueño del predio omitió los deberes de conservación y prevención, permitiendo que el riesgo se prolongara en el tiempo.

Afectaciones constatadas: La pericia detectó el deterioro de la malla del cerco divisorio entrelazada con raíces y microfisuras en la estructura del techo provocadas por los impactos de las ramas.

Sustento del fallo: La magistrada fundamentó que la falta de mantenimiento excedió el límite de tolerancia entre propiedades linderas y ordenó la correspondiente reparación económica por los daños ocasionados.