Candela Arizaga se presentó este jueves en la sede de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3, especializada en violencia de género, para ampliar su testimonio en el marco de la investigación que involucra al ex legislador y dirigente sindical Facundo Moyano.
En compañía de su nuevo abogado defensor, Roberto Carlos Herrera, la joven descartó enfáticamente haber sido víctima de agresiones físicas o de situaciones de temor respecto de su pareja y atribuyó el episodio a un problema de salud personal.
A la salida de la dependencia judicial ubicada sobre la avenida Balbín, Arizaga dialogó con los medios de comunicación y explicó lo sucedido durante la jornada del incidente en el barrio porteño de Belgrano: “Tuve un brote, lamentablemente. Lo voy a trabajar de ahora en más para estar bien”. Asimismo, remarcó que las imágenes de las cámaras de seguridad que la mostraban corriendo por la calle no correspondían a un intento de escape de Moyano, sino a un estado de desorientación general: “Si ven las cámaras, yo huía de todo el mundo. Si hay un policía corriéndome, yo misma me asusto”.
Cambio de representación legal y contención profesional
Arizaga precisó que la modificación en su equipo de abogados —reemplazando a Diego Storto por Roberto Carlos Herrera— respondió a una decisión personal tomada tras recuperar la estabilidad emocional, descartando cualquier tipo de conflicto con su anterior letrado.
Posterior a la audiencia formal con la fiscal subrogante Florencia Nocerez, la joven fue entrevistada por profesionales del Equipo de Intervención Domiciliaria (EDID), organismo interdisciplinario del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires abocado a la asistencia y contención directa de personas en situación de vulnerabilidad.
Situación procesal de Facundo Moyano y medidas cautelares
Por su parte, Facundo Moyano recuperó la libertad en la noche del martes tras prestar declaración en la Unidad de Flagrancia Norte. A pesar de haber dejado la sede judicial manifestando ante la prensa que la situación estaba "aclarada", el dirigente continúa formalmente imputado en la causa:
Calificación legal: Presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, ambas tipificadas en un contexto de violencia de género.
Perímetro de restricción: La Justicia fijó una orden de prohibición de acercamiento a un radio no menor a 300 metros del domicilio o los lugares que frecuente la joven.
Restricción de comunicación: Rige la prohibición absoluta de entablar cualquier tipo de contacto (telefónico, digital o presencial) mientras se extienda la instrucción judicial.
Obligación compareciente: El imputado deberá presentarse ante la fiscalía o el juzgado interviniente cada vez que sea requerido por las autoridades.
A pesar de que Arizaga manifestó públicamente su intención de retomar el vínculo con el dirigente gremial una vez que el proceso lo permita, las medidas de protección dispuestas por los magistrados se mantendrán vigentes mientras continúen las pericias y diligencias del expediente.
