Puede ser una imagen de una o varias personas y coche

Un escenario de extrema violencia quedó al descubierto en el interior de un domicilio del barrio Urquiza, en la localidad cordobesa de Morteros, donde una mujer de 38 años fue asesinada por su expareja, quien posteriormente se quitó la vida. Las precisiones forenses brindadas por el fiscal Francisco Paygés determinaron que la muerte de Natalia Delso se produjo a raíz de un severo traumatismo craneal severo y asfixia por estrangulamiento. Los análisis médicos iniciales descartaron agresiones de carácter sexual previas al deceso.

Los cuerpos fueron encontrados al inicio de la semana en la cocina de la vivienda de la víctima, ubicada sobre la calle Beiró al 600. El hallazgo se produjo luego de que las fuerzas de seguridad forzaran el acceso a la propiedad, alertadas por el entorno cercano de la mujer.
Indicios de planificación y detalles del hecho

Los investigadores policiales detectaron que los ingresos y aberturas del inmueble habían sido asegurados y trabados de forma deliberada desde el interior. Este factor refuerza la hipótesis de que el agresor, Juan Galván (46), planificó el asalto antes de interceptar a la víctima.

Delso, quien tenía tres hijos mayores de edad (de 23, 21 y 19 años), se encontraba separada de Galván desde hacía aproximadamente dos meses. La relación se había extendido por un año, período en el cual no compartieron techo ni tuvieron descendencia. Tras el ataque fatal, los peritajes indican que el hombre se suicidó en la misma habitación. En el lugar trabajó el personal de la Policía Científica para recabar las pruebas que permitan determinar la secuencia exacta del crimen.
Prontuario por agresiones previas

La reconstrucción de los antecedentes de Galván expuso un perfil con múltiples antecedentes de violencia de género. Las autoridades judiciales confirmaron que el femicida había salido de prisión hacía doce meses tras purgar una pena de reclusión efectiva por golpear a una pareja anterior en 2022. Sumado a esto, registraba otra causa penal previa por un ataque físico severo contra la madre de uno de sus hijos.

A nivel local, el juzgado de Morteros no contaba con presentaciones de carácter urgente ni restricciones de acercamiento vigentes entre Delso y Galván. Sin embargo, los reportes recolectados en el vecindario coinciden en que los episodios de maltrato verbal y los altercados eran constantes en el último tiempo. La Fiscalía de competencia múltiple local continúa receptando declaraciones testimoniales de allegados y vecinos para cerrar la línea de tiempo previa al desenlace.