El despliegue policial generó conmoción y hermetismo durante dos horas en el Parque Industrial, hasta que personal de Criminalística constató la insólita realidad
Lo que parecía ser el hallazgo de un cadáver terminó con un desenlace completamente inesperado y bizarro. El hecho ocurrió durante la fría noche de este lunes 29 de junio en un predio del Parque Industrial de Centenario, movilizando a los altos mandos de la fuerza provincial.
Alerta por un presunto cadáver
Alrededor de las 20:00 horas, un hombre dio aviso urgente a la Policía tras observar una escena sospechosa mientras caminaba por un sector de la calle José Franzo, hacia el noroeste. Contra unos paredones de premoldeados, yacían dos bolsas de consorcio negras. Lo que encendió las alarmas fue que, desde una de ellas, sobresalía nítidamente lo que aparentaba ser un pie humano.
Efectivos policiales acudieron de inmediato al lugar y cercaron el perímetro con cintas de seguridad para preservar la escena. Al arribar, los uniformados confirmaron que, a simple vista, la situación era plenamente compatible con el descarte de restos humanos.
Hermetismo y despliegue de autoridades
Con el correr de los minutos el hermetismo creció en la comunidad. Ante la gravedad del presunto escenario, se hicieron presentes en el lugar el comisario Rodrigo Bastías, jefe de la Comisaría Quinta, y el coordinador de la Zona Periferia II, comisario Néstor Catalán, al tiempo que se activaban los protocolos para delitos complejos.
En una primera instancia, los investigadores constataron que no existían denuncias vigentes por personas desaparecidas en la localidad, lo que aumentaba la incertidumbre en un sector caracterizado por la escasa iluminación artificial.
La verdad detrás de las bolsas
Recién cerca de las 21:50 horas arribó el personal del Departamento Criminalística para iniciar las pericias correspondientes. Fue en ese preciso momento, al inspeccionar el contenido de los bultos, cuando los peritos confirmaron que no se trataba de un cuerpo, sino de una muñeca sexual realista.
La sorpresa y la incredulidad se apoderaron de las autoridades presentes. Lo que había generado una profunda preocupación durante casi dos horas terminó provocando un inmediato alivio. Durante la inspección de los alrededores, los peritos también hallaron diversas prendas de vestir femeninas.
Según constataron los especialistas, el objeto medía aproximadamente 1,20 metros de estatura. Debido a su fisonomía y a la forma en que había sido envuelta, resultaba prácticamente imposible descartar a la distancia que se tratara de una persona fallecida.
Tras realizar el registro fotográfico de rigor, la muñeca fue nuevamente embalada y retirada de la vía pública en un móvil policial. En los primeros momentos del operativo, los efectivos llegaron a barajar hipótesis que iban desde restos de animales hasta un rito esotérico; sin embargo, el caso se cerró como una de las anécdotas más insólitas del historial policial de la región.
