
Cuatro personas resultaron arrestadas y tres efectivos policiales terminaron con heridas de diversa consideración. Los disturbios comenzaron cuando un grupo de delincuentes atacó a piedrazos y botellazos a la multitud y a los patrulleros para evitar ser atrapados.
Lo que debía ser una jornada de celebración tras la victoria del seleccionado argentino de fútbol frente a Jordania terminó en serios disturbios urbanos en la capital cordobesa. Los hechos se desencadenaron durante las primeras horas de este domingo en pleno corazón de la ciudad, dejando un saldo de manifestantes afectados, destrozos materiales y uniformados hospitalizados.
La tensión se concentró en las inmediaciones del centro comercial Patio Olmos, específicamente en el cruce de la avenida Vélez Sarsfield y el bulevar San Juan.
En ese punto clave de la capital se congregó una multitud que superaba las 3.000 personas para celebrar el triunfo deportivo.
Modalidad delictiva y operativo de captura
Aprovechando la aglomeración de los fanáticos, un grupo de delincuentes comenzó a sustraer teléfonos móviles entre los presentes. La maniobra fue advertida bajo dos vías concurrentes:
·Las alertas emitidas por los propios damnificados que sufrieron los arrebatos.
·El seguimiento en tiempo real realizado por las cámaras y domos de seguridad de la Policía de Córdoba.
Con las descripciones de los sospechosos, las patrullas desplegadas en el sector procedieron a cercar a los involucrados. El operativo culminó con la captura de cuatro personas: dos hombres mayores de edad, una mujer y un menor de edad.
Violenta resistencia y saldo de los disturbios
Lejos de acatar la orden de detención, los sospechosos iniciaron una agresiva resistencia. Para cubrir su huida y generar caos, comenzaron a lanzar botellas de vidrio, trozos de hielo y otros elementos de gran porte tanto contra las familias que festejaban como contra los efectivos que intervenían en el procedimiento. El ataque con proyectiles provocó roturas de consideración en dos móviles pertenecientes a la fuerza de seguridad.
La peor parte de los incidentes se la llevaron las autoridades sanitarias policiales. Durante el forcejeo, el adolescente que fue retenido golpeó y lesionó a un comisario inspector. Asimismo, otro de los agentes actuantes sufrió un traumatismo de cráneo de carácter leve y un tercer uniformado terminó con diversas escoriaciones en el cuerpo.
Los tres heridos debieron ser trasladados de urgencia al Policlínico Policial para recibir las curaciones correspondientes. Tras ser controlados los disturbios en la vía pública, las actuaciones del procedimiento y la totalidad de los aprehendidos fueron derivados y puestos bajo la órbita del sistema judicial de la provincia.
