
El episodio tuvo lugar este martes por la noche durante el proceso de embarque hacia Buenos Aires. La broma obligó a desplegar un operativo de alta seguridad por parte de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y afectó el normal funcionamiento de la terminal.
Lo que pretendía ser un comentario humorístico derivó en un serio incidente institucional y judicial en la principal terminal aérea de Río Negro. Un hombre que se disponía a abordar un avión con destino a la Capital Federal quedó bajo arresto tras manifestar en tono de broma que transportaba un artefacto explosivo en su equipaje, lo que forzó la inmediata puesta en marcha de los protocolos de emergencia aeroportuaria.
El incidente se desencadenó en el sector de preembarque de la planta alta del Aeropuerto Internacional de Bariloche. Al momento de afrontar las preguntas de rutina sobre el traslado de sustancias peligrosas, elementos cortantes o materiales prohibidos, el viajero respondió de manera jocosa que portaba una bomba. Pese a la evidente falta de seriedad del pasajero, el personal aplicó de manera estricta las normativas vigentes y dio intervención a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Efectivos del agrupamiento especial Gedex, equipados con trajes de protección para el manejo de elementos de alto riesgo, procedieron a aislar y registrar minuciosamente las pertenencias del sospechoso, además de inspeccionar el área circundante. Aunque el operativo arrojó resultados negativos y constató que se trataba de una falsa alarma, la situación generó momentos de zozobra entre los presentes y alteró el cronograma de la estación aérea. Como consecuencia directa, el responsable del altercado perdió su vuelo, fue aprehendido por la fuerza federal y enfrenta una causa penal bajo el cargo de intimidación pública.
Antecedentes recientes en terminales del país
Este tipo de conductas equívocas en ámbitos aeroportuarios viene repitiéndose con cierta frecuencia en los últimos meses, cosechando severas sanciones económicas y penales para sus protagonistas debido al riesgo y las pérdidas que provocan las evacuaciones.
Hacia finales del año pasado, precisamente en diciembre de 2025, una contingencia similar paralizó las actividades en el Aeropuerto de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut. En esa oportunidad, una mujer que planeaba viajar a Buenos Aires junto a su hija afirmó llevar un explosivo entre sus pertenencias. El protocolo de la PSA obligó a desalojar por completo las salas de embarque y trasladar a pasajeros y trabajadores a zonas seguras en el exterior del edificio. La medida afectó incluso a los vuelos en tránsito, obligando a los ocupantes de una aeronave proveniente de Córdoba a permanecer retenidos en la pista hasta que concluyeran las tareas de rastrillaje, las cuales finalmente determinaron que la pasajera no portaba equipaje ni elementos de peligro.
Asimismo, en mayo de 2025, la Cámara Federal de Buenos Aires intervino en el procesamiento de un hombre que pronunció la palabra "bomba" mientras realizaba el registro de su equipaje en el mostrador de check-in del Aeroparque Jorge Newbery. El sujeto, que pretendía viajar hacia Puerto Iguazú, Misiones, se encontraba visiblemente alterado tras sufrir sucesivas cancelaciones de su vuelo y manifestó frases amenazantes ante los empleados de la aerolínea. Aquel exabrupto derivó en el aislamiento preventivo de la zona, la convocatoria de los equipos antibombas y una resolución judicial posterior que incluyó un embargo de un millón de pesos sobre los bienes del imputado, mientras la Justicia profundiza la investigación sobre los términos exactos de la intimidación.
