Imagen
Lo que comenzó como una consulta de guardia por fiebre y dolores abdominales en marzo del año 2000, terminó convirtiéndose en una batalla judicial de dos décadas y media. El Juzgado Civil y Comercial N° 7 de Morón determinó que una paciente, hoy de 41 años, sufrió secuelas irreversibles debido a una cadena de errores diagnósticos en un hospital público del oeste del Conurbano bonaerense.

El fallo reconstruye una serie de omisiones críticas: a pesar de presentar síntomas compatibles con un cuadro de abdomen agudo, la joven fue dada de alta con analgésicos para una supuesta infección urinaria. La demora resultó fatal para su salud reproductiva; cuando finalmente fue intervenida de urgencia en una tercera institución, la apendicitis había evolucionado a una infección generalizada que obligó a la extirpación de parte de sus órganos internos.

La sentencia no solo establece una indemnización actualizada de $131.410.632, sino que también impone un pago por tratamiento psicológico debido a la neurosis postraumática diagnosticada. El magistrado utilizó la unidad arancelaria Jus para garantizar que el monto no pierda valor frente a la inflación hasta el momento del pago efectivo, marcando un precedente en la cuantificación de daños por incapacidad de larga data.