Puede ser una imagen de refinería de petróleo y texto
En una decisión que provocó una fuerte conmoción en el arco productivo de la provincia de Buenos Aires, la multinacional agroindustrial Bunge dispuso el cese total de sus operaciones en la planta de fertilizantes radicada en Campana. La medida se concretó de manera intempestiva y sin aviso previo, impactando de forma directa sobre una nómina de entre 110 y 137 operarios, y poniendo en suspenso unos 250 puestos de trabajo totales al sumar a las firmas contratistas de mantenimiento, seguridad, limpieza y gastronomía.

El conflicto estalló en las primeras horas de la jornada a la altura del kilómetro 79 de la Ruta 9, cuando el personal del turno noche se presentó en el predio y se encontró con los accesos bloqueados. La intempestiva clausura generó desconcierto e indignación en el Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Zárate-Campana, desde donde remarcaron la contradicción de la firma al disponer los despidos masivos apenas semanas después de haber concretado obras de mantenimiento en la infraestructura y haber alcanzado un acuerdo salarial en paritarias.
Versiones encontradas entre los costos operativos y el sesgo importador

Las causas detrás del fin de las actividades en la planta bonaerense abrieron un agudo debate entre los directivos de la multinacional y la conducción sindical:

Posición de la empresa: Fuentes del sector corporativo alegaron que el establecimiento, con más de medio siglo de antigüedad, afrontaba severas limitaciones tecnológicas y estructurales, sumadas a complejidades en el abastecimiento de materia prima y transformaciones en la demanda del mercado que tornaban inviable la continuidad operativa.

Postura del gremio: Desde la entidad sindical, encabezada por Oscar Casco, atribuyeron de manera directa el cierre a la política de desregulación y apertura de importaciones promovida por el Poder Ejecutivo. Los representantes de los trabajadores señalaron que la masiva entrada de fertilizantes extranjeros a precios por debajo de los costos de escala locales imposibilita la competencia de la producción nacional.

Denuncia ante la cartera laboral y movilización gremial

Frente a la intempestiva interrupción de las tareas y la emisión masiva de telegramas de rescisión laboral, la representación gremial confirmó la presentación de una denuncia formal ante el Ministerio de Trabajo de la Nación. El sindicato exigirá la inmediata apertura de una mesa de negociación, la revisión de los despidos ejecutados y la intervención de la autoridad administrativa para tutelar la fuente de ingresos de las familias afectadas en la comarca industrial de Campana.