
La justicia de Posadas dictó la quiebra indirecta de la firma Linor SRL tras un prolongado pasivo impositivo y la imposibilidad de sostener su plan de pagos. El aserradero de Azara, que abastecía a gigantes como Arcor y Quilmes, frenó sus actividades definitivamente.
POSADAS, MISIONES. Un severo golpe sufrió el entramado industrial del noreste argentino con la ratificación judicial del cierre definitivo de la empresa maderera Linor SRL. El Juzgado en lo Civil y Comercial N.º 8 de la capital misionera declaró la quiebra indirecta de la entidad, luego de ratificar que la administración rompió los compromisos del concurso preventivo iniciado en 2020. La medida dejó en la calle a un total de 130 operarios.
Afección financiera y ahogo operativo
La planta fabril situada en la localidad de Azara, que en sus años de mayor esplendor llegó a emplear a más de tres centenares de trabajadores, fabricaba alrededor de 50.000 pallets de madera al mes. Asimismo, la firma abastecía a importantes compañías nacionales como Ledesma, Arcor, Quilmes, Papel Misionero y Loma Negra, sumado a envíos de pino seco hacia el mercado norteamericano.
Sin embargo, el declive económico se aceleró producto de un pasivo fiscal que escaló a los $500 millones con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El posterior trancado y embargo cautelar de sus activos bancarios imposibilitó a la firma el abastecimiento de materia prima, el abono de haberes y la cobertura de servicios básicos de energía. Este escenario se vio agravado por una caída generalizada en el consumo local y el aumento de las tarifas operativas. La planta había cesado de forma de facto sus operaciones en mayo pasado.
Proceso de liquidación e intervención judicial
A partir del fallo dictado en septiembre, la sindicatura asumió el dominio total sobre los inmuebles, herramientas, flota vehicular y registros contables del aserradero con el objetivo de resguardar el patrimonio y proceder con la posterior liquidación de bienes.
Respecto a la planta de personal, las autoridades judiciales fijaron un plazo de 30 días para que el órgano sindical elabore una nómina detallada sobre:
Antigüedad de cada dependiente y fecha formal de desvinculación.
Liquidaciones salariales adeudadas.
Cálculo de las indemnizaciones correspondientes, categorizando las deudas previas y posteriores al concurso de acreedores.
Impacto en un sector golpeado
La caída de la fábrica misionera se enmarca en un escenario complejo para el segmento forestoindustrial. Reportes sectoriales de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) reflejaron que más del 70% de las pymes del rubro evidenciaron retrocesos productivos en el tramo final del último año, acompañados por un achicamiento progresivo de los puestos de trabajo en toda la cadena de valor.
