Con el respaldo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la compañía proyecta erigir un complejo productivo de urea en territorio bonaerense. El anuncio contó con la visita a Bahía Blanca del presidente Javier Milei junto al titular de la firma, Marcelo Mindlin. Obviamente, el gas es de Vaca Muerta y son 3.800 puestos de trabajo que en la comarca petrolera son necesarios, pero...
Pampa Energía confirmó una inversión de US$2.700 millones en Bahía Blanca para la construcción de una planta de fertilizantes orientada a producir 2,1 millones de toneladas de urea al año. La magnitud del proyecto fue ratificada por el presidente de la compañía, Marcelo Mindlin, quien recorrió el predio seleccionado junto al presidente de la Nación, Javier Milei a medaidos de septiembre pasado.
El directivo remarcó que el proyecto se encuadra bajo los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que calificó como un instrumento "determinante" y una condición indispensable para lograr el financiamiento internacional en iniciativas de esta envergadura. “Una inversión de 2.700 millones de dólares necesita previsibilidad jurídica, cambiaria y fiscal. Sin ese marco, sería imposible llevar adelante este proyecto”, explicó Mindlin en diálogo con La Nueva., subrayando que el país cuenta con el gas natural de Vaca Muerta, recursos humanos calificados y capacidad técnica para competir a nivel mundial.
Impacto laboral y estratégico
La iniciativa tendrá un fuerte derrame en la economía regional y el empleo. Durante la etapa de construcción, se prevé la creación de más de 3.500 puestos de trabajo —entre directos e indirectos—, mientras que en su fase operativa demandará unos 300 empleos permanentes. Asimismo, la compañía asumió el compromiso de priorizar la contratación de mano de obra local y el desarrollo de proveedores de la zona por cientos de millones de dólares.
La elección de Bahía Blanca no es casual. Responde a una combinación estratégica que incluye la conexión directa con los gasoductos troncales provenientes de Vaca Muerta, un polo industrial consolidado, un puerto de aguas profundas y la disponibilidad de universidades y profesionales especializados, afirman.
Con esta planta —que aspira a posicionarse como la mayor de su tipo en América Latina—, Pampa Energía busca transformar el gas natural en un insumo clave y de alto valor agregado para el sector agropecuario.
El emprendimiento se suma a otra iniciativa de gran escala impulsada por la firma a través de TGS, centrada en el desarrollo de una planta de líquidos de gas natural por US$3.000 millones. Para Mindlin, ambos desarrollos reflejan una "apuesta firme por el país y por transformar el potencial de Vaca Muerta en desarrollo, empleo y divisas genuinas".
