
El gremio estatal convocó a una movilización para este jueves 20 de agosto a las 14 horas. Denuncian que más de 20 millones de personas sufren tasas de interés abusivas y reclaman un programa público de desendeudamiento.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE Nacional) ratificó la marcha prevista hacia la sede del Ministerio de Economía de la Nación para advertir sobre el sobreendeudamiento que atraviesan los hogares en todo el país. La medida busca visibilizar el impacto de la crisis económica en los ingresos familiares y solicitar medidas concretas de contención estatal.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, calificó el escenario como "un drama social" y contrapuso los datos del sector con las posturas oficiales: "No es un asunto entre privados cuando alcanza a más de 20 millones de personas. La desregulación financiera impulsada por el Decreto 70/2023 habilitó intereses abusivos de hasta el 1.300% en financieras y billeteras virtuales, sin que el Banco Central fije topes para proteger a los usuarios".
Relevamiento en el sector público y datos de morosidad
Un estudio interno elaborado por el sindicato entre empleados públicos nacionales arrojó que el 87% de los encuestados mantiene deudas vigentes, de los cuales un 73% sostiene compromisos con varias entidades financieras en simultáneo. Respecto al destino de los fondos solicitados, el 40% indicó que los utilizó para cubrir alquileres, expensas, gastos educativos o emergencias médicas, mientras que el 37% los empleó para refinanciar deudas previas o adquirir alimentos y vestimenta.
El informe también advirtió sobre el impacto del estrés financiero en los trabajadores: un 85,4% manifestó registrar afecciones emocionales o psicológicas, con prevalencia de cuadros de ansiedad, insomnio y agotamiento en el último año.
Los reclamos gremiales se alinean con los indicadores del Banco Central de la República Argentina (BCRA), cuyos informes señalan que la mora en préstamos personales y tarjetas de crédito para el consumo familiar alcanzó un 12,8% en mayo, el registro más elevado registrado en las últimas dos décadas. Asimismo, en las plataformas no bancarias y billeteras virtuales, la falta de pago escala hasta un 32%, afectando prioritariamente al segmento joven de entre 18 y 35 años.
