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El stock de la denominada "deuda flotante" del Estado nacional registró un marcado incremento del 175% mensual durante junio, elevándose de $1,3 billones en mayo a $3,6 billones, según los registros oficiales presentados por la Tesorería General de la Nación.

Este concepto contable representa la brecha entre los gastos devengados por la administración central en diversos rubros (bienes, servicios, transferencias) y los montos efectivamente abonados. En la práctica, el incremento refleja el diferimiento o postergación de pagos a contratistas, empresas y programas estatales en un contexto signado por la desaceleración de la recaudación tributaria.

El salto en los compromisos impagos coincidió con el primer déficit primario mensual del año registrado por el Ministerio de Economía en junio, el cual arrojó un saldo negativo de $696.843 millones. Aunque el primer semestre finalizó con un superávit primario estimado en el 0,6% del PBI ($6,29 billones), la cifra acumulada quedó $573.974 millones por debajo de la meta fijada en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), establecida en $6,86 billones. Diversas consultoras privadas señalan que el margen de incumplimiento con el organismo multilateral equivale a aproximadamente una cuarta parte del incremento de la deuda flotante observado en el mismo período.
Los rubros más afectados por la postergación de pagos

El desglose de los datos oficiales revela que la acumulación de obligaciones pendientes se concentró en áreas específicas de la administración pública:

Transferencias corrientes: Experimentó el incremento de mayor magnitud, pasando de $384.420 millones en mayo a $1,7 billones a fines de junio. Este rubro abarca giros a fondos fiduciarios, subsidios a la energía y transferencias a organismos provinciales.

Gastos de Personal: Registro un incremento del 165%, al pasar de $299.486 millones a $794.765 millones, impulsado por el impacto del pago de medio aguinaldo a empleados públicos y retirados.

Gastos figurativos: Presentó un alza del 60%, creciendo de $447.389 millones a $718.245 millones.

Bienes y servicios: La deuda acumulada con proveedores de insumos y servicios operativos creció un 134%, alcanzando los $197.120 millones.

Factores estacionales e histórico comparativo

Economistas y analistas del sector fiscal señalan que la dinámica de junio responde en parte a factores estacionales. Por un lado, el período invernal genera un incremento automático en las erogaciones vinculadas a la compra e importación de energía. Por otro lado, la recaudación del mes se vio afectada por la postergación en los calendarios de vencimiento del Impuesto a las Ganancias para personas humanas y la menor dinámica en los ingresos por derechos de exportación.

A pesar de la magnitud de la suba mensual, el stock actual de deuda flotante se mantiene en niveles históricamente bajos al medirse en términos reales. De acuerdo con estimaciones privadas, el promedio de este rubro entre 2016 y 2023 rondaba los $10 billones a valores constantes. El monto registrado en junio de 2026 representa una caída real del 65% respecto de esos promedios históricos y una contracción interanual del 17% en comparación con junio de 2025, cuando la cifra ajustada por inflación equivalía a $4,3 billones.