Puede ser una imagen de esmeriladora y taller de fundición

De acuerdo con el último relevamiento de ADIMRA, el rubro acumuló una contracción del 6% en lo que va del año. La recesión afectó a casi la totalidad de las ramas productivas, mientras que el empleo fabril sufrió una caída interanual del 2,2%.

Las dificultades para la industria nacional no ceden y el complejo metalúrgico continúa exhibiendo indicadores contractivos. Durante el mes de mayo, la actividad sectorial experimentó una baja del 5,1% en términos interanuales, un escenario agravado por el incremento de las importaciones mes a mes y un nivel de uso de la capacidad instalada en las plantas que no logra alcanzar el piso del 40%.

El reporte mensual elaborado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA) detalló que el volumen de producción también se retrajo un 1,4% frente a los registros de abril, consolidando una pérdida del 6% en el acumulado de los primeros cinco meses de este ejercicio. Frente a este panorama, las expectativas en las firmas están signadas por la prudencia, existiendo una marcada mirada pesimista sobre el devenir del negocio para el próximo trimestre.
Comportamiento por sectores y cadenas de valor

La tendencia negativa fue casi generalizada, afectando a siete de los ocho segmentos que componen el monitor industrial. La única excepción a la regla la constituyó el rubro de Carrocerías y remolques, que logró expandirse un 1,9% interanual. En la vereda opuesta, las caídas más profundas se localizaron en:

Fundición: -8,9%

Maquinaria agrícola: -8,6%

Bienes de capital: -6,8%

Equipamiento médico: -6,3%

Otros productos de metal: -4,4%

Autopartes: -2,9%

Equipos y aparatos eléctricos: -2,6%

Esta parálisis productiva tuvo un correlato directo en el mercado de trabajo: el nivel de puestos de empleo formal en el sector se contrajo un 2,2% en comparación con mayo del año pasado, anotando a su vez una leve disminución intermensual del 0,2%.

El impacto también fue unánime al desagregar la actividad por cadenas de valor. Las firmas proveedoras del sector agropecuario lideraron el desplome con un recorte del 9,5% interanual, seguidas por los establecimientos vinculados al segmento del consumo final, que fabricaron un 5,5% menos, y las metalúrgicas ligadas a la minería, cuya operatividad descendió un 5,6% frente al mismo mes de la temporada anterior.
Dinámica del comercio exterior y proyecciones

En materia de intercambio comercial, el INDEC reflejó que las importaciones de productos metalúrgicos cayeron un 3,4% interanual en abril (último registro disponible), acumulando una baja del 10,4% en el primer cuatrimestre. Pese a ello, las compras al exterior mostraron un repunte intermensual cercano al 6%, una aceleración que enciende señales de alerta entre los productores locales por la presión impositiva y de costos frente al material importado. Por su parte, las exportaciones industriales aportaron una nota positiva al incrementarse un 0,6% en mayo y acumular una mejora del 5% en los primeros cinco meses del año.

Finalmente, la consulta realizada a los titulares de las compañías sobre el rumbo de la economía arrojó que predomina la incertidumbre. El 57,1% de los empresarios proyecta que la situación se mantendrá sin variantes en el corto plazo, un 11,4% avizora un deterioro moderado y un 1,4% teme una crisis profunda. En contraposición, un 28,6% de los encuestados prevé una reactivación leve de sus despachos y solo un 1,4% confía en una recuperación de magnitud.