La entidad sudamericana solicitó detalles sobre la iniciativa de Gianni Infantino y convocó a su Consejo para analizar el impacto del plan, que ya cosechó el rechazo absoluto de la UEFA.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) fijó una posición prudente pero firme frente al proyecto impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que busca abrir parte de las competiciones del organismo —incluida la Copa del Mundo— a la participación de inversores privados.
A través de un comunicado oficial, la entidad conducida por Alejandro Domínguez anunció el inicio de un proceso de consultas con sus diez asociaciones miembro y la convocatoria a una reunión de su Consejo para evaluar la propuesta en detalle.
Pedido de aclaraciones y principios de gobernanza
Desde la Conmebol confirmaron que se ha solicitado a la FIFA información adicional sobre el alcance, la estructura, la gobernanza y las posibles consecuencias de la iniciativa, conocida internamente bajo la denominación FFE (creación de una filial encargada de la comercialización de los torneos globales).
“La Conmebol reafirma que su prioridad será siempre el fútbol: sus valores, su gente y la pasión que lo convierte en el deporte más popular del mundo”, enfatizó la confederación sudamericana.
Si bien la institución reconoció que la evolución del deporte demanda decisiones de carácter comercial y financiero, remarcó que cualquier estrategia económica debe subordinarse a la esencia del juego. “Dichas decisiones deben estar siempre al servicio del fútbol y nunca por encima de su esencia. El fútbol siempre está primero”, señalaron, haciendo al mismo tiempo un llamado a la unidad de toda la "familia del fútbol" por encima de cualquier interés particular.
Un escenario de tensión global
La declaración de la Conmebol se produce en un clima de creciente tensión institucional a nivel internacional. Este jueves, la UEFA adoptó una posición aún más tajante al anunciar que sus 55 federaciones nacionales no participarán en las competiciones de la FIFA mientras continúe vigente el plan para comercializar los eventos a través de capitales privados.
Ante este escenario, la dirigencia sudamericana aseguró que actuará “con prudencia, responsabilidad y espíritu de colaboración”, priorizando las vías institucionales para encarar la discusión sobre el futuro de las competencias mundiales.
