
El arquero y amigo cercano del capitán de la Selección Argentina detalló una conversación privada en los vestuarios del Inter Miami. La angustia del crack ante el final de su carrera y la incertidumbre sobre su futuro fuera de las canchas.
Mientras Lionel Messi continúa deslumbrando al planeta fútbol con la camiseta de la Selección Argentina en el Mundial 2026, la inevitable cercanía del final de su carrera profesional sigue siendo un tema de máxima sensibilidad. En las últimas horas, una revelación íntima realizada por Oscar Ustari, arquero y uno de los amigos más cercanos del astro rosarino, generó un enorme revuelo y dejó en evidencia la angustia que rodea al "10" cuando se proyecta fuera de los campos de juego.
El debate sobre el día después del retiro es un proceso complejo para cualquier deportista de élite. Sin embargo, en el caso de Messi, la incertidumbre es aún mayor: aunque en reiteradas ocasiones manifestó que no se visualiza en el rol de director técnico, todavía no ha dado precisiones sobre qué rumbo tomará su vida una vez que decida colgar los botines.
Un diálogo en el baño y la negativa a pensar en el futuro
Durante una entrevista con DSports Radio, Ustari reflexionó sobre el vacío que experimentan los futbolistas al alejarse de la actividad: "Sentimos que nacimos para esto. El día que te falta, la verdad es que se pasa muy mal. Angustia y muchas cosas". Acto seguido, el guardameta rememoró una charla privada que mantuvieron hace aproximadamente un año en las instalaciones del Inter Miami.
La encrucijada de Leo: "Hablábamos con Leo en un baño mientras nos lavábamos la cara y me preguntaba: '¿Qué vas a hacer? ¿Cuánto tiempo vas a jugar?'. 'Yo ya estudié y me recibí de Director Deportivo y entrenador', le dije. '¿Y vos?', le pregunté. 'No quiero ni pensar en eso', me dice".
La respuesta del capitán albiceleste desnudó el fuerte lazo emocional que lo une a la pelota y su resistencia a planificar una rutina alejada de la competencia diaria.
Lágrimas contenidas
El momento más emotivo del relato de Ustari se dio cuando le transmitió a Messi lo que significará su retiro no solo para su entorno, sino para el deporte mundial.
"Le dije: 'Yo si hay algo que ya sé, es que voy a llorar dos veces por el fútbol: cuando me toque dejar a mí y cuando no te vea más adentro de una cancha a vos'. Y se puso colorado Leo. Ya nos estábamos por poner a llorar los dos ahí", confesó el exarquero de Independiente y la Selección.
La confesión caló hondo en los fanáticos, encendiendo las alarmas y la nostalgia en medio de la cita mundialista. A sus 39 años, el nivel de Messi sigue siendo de elite, pero las palabras de su círculo íntimo recuerdan que el desenlace de la era más brillante de la historia del fútbol está cada vez más cerca.
