Esta madrugada, a las 5:30 de Italia (las 0:30 de este viernes en Argentina), Cecilia Merino y Darío Belisle Trujillo van a iniciar el cruce a nado desde la isla de Capri hasta la ciudad de Nápoles. Los nadadores del desierto desafían ahora el mar Mediterráneo. (Foto: El gesto de Darío: allá enfrente vamos)
La mítica isla de Capri, donde el emperador Tiberio construyó varias villas de descanso, dio rienda suelta a sus instintos y educó a Nerón. Enfrente, la eterna Nápoles de Diego Maradona y el Vesubio, serán los puntos extremos de la aventura en aguas abiertas de los nadadores de Plaza Huincul. Posiblemente, los primeros neuquinos en intentar concretar esa hazaña.
Serán 36 kilómetros por las aguas del mar Mediterráneo. Hasta ahí, la poesía. En lo deportivo, el nado en mar tiene exigencias particulares como las corrientes, y estamos hablando de un piso de 7 horas de brazadas en medio del oleaje.
(Foto. El equipo que acompaña a Belisle: Silvia su pareja y la entrenadora argentina, Noelia Petti, una referente internacional en aguas abiertas).
Esta tarde, cerca de las 15 de Argentina (las 20 en Italia), se hizo la cena final muy cargada de elementos para la exigencia extrema que afrontará la musculatura: 7.5 litros de isotónica, 3 litros de gel (12 geles), 0.5 litros de proteína, banana, duraznos en almíbar... y un sándwich de queso, para luego dar lugar al descanso hasta las 5:30, hora en que comenzará el movimiento para ir hasta la largada.
"La jornada va a estar soleada y con buen clima, pero puede haber algo de viento en la tarde. Ojalá que no nos pegue en contra. El 'mistrale' se llama el viento en esta zona", contó Belisle mostrando que conoce a uno de los adversarios que deberá afrontar y vencer este viernes.
De esta manera, los "Nadadores del desierto" darán otro paso en la historia de la natación neuquina. El año pasado, completaron la Santa Fe-Coronda, el cruce del Río de la Plata y, en el Caribe, la travesía de Isla Mujeres a Cancún. Ahora van por una de las pruebas más exigentes del mundo.
