
Lo que comenzó como un pase histórico y una verdadera fiesta popular terminó de manera abrupta y en silencio. Edinson Cavani acordó formalmente la interrupción de su contrato con Boca Juniors, dejando atrás una etapa de tres años marcada por las expectativas frustradas, las complicaciones físicas y una relación con la hinchada que se fue desgastando hasta volverse insostenible. El atacante charrúa, de 39 años, se marcha del club de la Ribera sin haber podido alzar ningún campeonato.
El detonante: lesiones, reproches y la llegada de un nuevo DT
El ciclo del delantero uruguayo —quien había arribado en agosto de 2023 bajo los elogios del presidente Juan Román Riquelme— concluyó de mutuo acuerdo este miércoles, anticipándose al vencimiento original fijado para diciembre. Su última aparición en el césped de la Bombonera se remonta al pasado 20 de febrero, en un clásico sin goles frente a Racing donde se retiró abucheado por el público, afectado por dolores lumbares crónicos que terminaron alejándolo de las canchas.
La llegada de Rodolfo Arruabarrena a la conducción técnica de cara a la segunda mitad del año terminó por sepultar las opciones del atacante. El "Vasco" le comunicó a la dirigencia que no lo consideraría para afrontar el torneo Clausura, la Copa Argentina ni la Copa Sudamericana. Así, el sueño declarado de Cavani de retirarse con la camiseta azul y oro se cerró con una estadística de 81 partidos disputados y 28 gritos de gol.
De las máximas citas a los desencantos deportivos
El derrotero del delantero en las competencias clave erosionó su crédito con la parcialidad xeneize. En la final de la Copa Libertadores 2023 ante Fluminense en el Maracaná, es recordada una jugada clara donde, tras un pase de Valentín Barco, decidió no rematar al arco y retroceder el juego.
Posteriormente, bajo la dirección de Fernando Gago en la antesala de la Libertadores 2025, el atacante falló una oportunidad manifiesta debajo del arco frente a Alianza Lima, serie que Boca terminaría perdiendo por penales.
Una relación que se enfrió con el tiempo
La idolatría inicial, que incluía cánticos de aliento y el anhelo de Cavani de emular los históricos festejos en el alambrado de su compatriota "Manteca" Martínez, mutó gradualmente en impaciencia. Pese a que tuvo momentos de lucidez —como el recordado gol a River en el Mario Kempes de Córdoba durante la Copa de la Liga—, los períodos de sequía y los fallos en momentos clave pesaron más en el balance. Entre ellos, el penal atajado por Matías Mansilla en la eliminación ante Estudiantes de La Plata tras haber alcanzado las semifinales locales.
Con la salida del futbolista salteño consumada, la dirigencia de Boca ya trabaja en el mercado de pases para incorporar variantes, mientras Arruabarrena busca rearmar la fisonomía de un plantel golpeado tras la última eliminación en la fase de grupos del certamen continental.
