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El legendario actor británico, una de las figuras más emblemáticas del teatro clásico, la televisión y la ciencia ficción mundial, falleció en Los Ángeles tras una breve batalla contra el Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy.

El mundo del espectáculo despide a uno de sus intérpretes más icónicos. El actor británico Sir Patrick Stewart falleció este jueves a los 86 años en su residencia de Los Ángeles, según confirmó su entorno a través de un comunicado oficial. Su partida se produjo tras enfrentar un cuadro de Alzheimer y demencia con cuerpos de Lewy.

«Ha partido sostenido por el cálido abrazo de su familia y amigos, rodeado de música en vivo, oraciones, lágrimas, risas y el tipo de profunda emoción que solo él pudo inspirar tras una vida de devoción a todos nosotros», expresó la familia en el emotivo mensaje de despedida.

Del escenario shakesperiano a los íconos de la cultura pop

Aunque cosechó fama y reconocimiento planetario al encarnar al profesor Charles Xavier en la saga cinematográfica de X-Men y al capitán Jean-Luc Picard en la célebre franquicia Star Trek: The Next Generation, los cimientos de su carrera estuvieron profundamente ligados al teatro clásico.

Stewart formó parte de la Royal Shakespeare Company durante más de una década y le dio vida a un abanico de personajes memorables, desde Claudio hasta Macbeth. A lo largo de su trayectoria también descolló en el circuito del West End londinense y en Broadway con su aclamada interpretación unipersonal de Cuento de Navidad, además de compartir tablas con su entrañable amigo Ian McKellen en la pieza Esperando a Godot de Samuel Beckett y en Tierra de nadie de Harold Pinter.

A lo largo de su prolífica carrera, fue nominado a los Premios Globo de Oro por sus actuaciones en las miniseries Moby Dick (1999) y El león de invierno (2005). Asimismo, sumó cuatro candidaturas a los Premios Emmy por sus trabajos en Moby Dick, El león de invierno, la comedia Extras y la adaptación de Hamlet.

En el año 2001, la Corona británica lo distinguió nombrándolo oficial de la Orden del Imperio Británico (OBE), en reconocimiento a su valioso aporte a las artes dramáticas.

Activismo, filantropía y legado

Más allá del ámbito estrictamente artístico, la familia y sus allegados destacaron la faceta humana y el compromiso social que marcaron la vida del actor. Stewart fue un firme activista en la defensa de los derechos humanos, colaborando de manera permanente con organizaciones dedicadas al refugio de víctimas de violencia doméstica, la contención de refugiados, la atención de la salud mental en veteranos de guerra y la protección animal, en especial la rehabilitación de perros pitbull.

Para honrar su memoria, sus seres queridos solicitaron que, en lugar de arreglos florales, se canalicen donaciones conmemorativas dirigidas al Centro de Investigación de la Enfermedad de Alzheimer de la Universidad Johns Hopkins o a la Fundación de Alzheimer de América (Alzheimer's Foundation of America).