El 27 de septiembre de 2011, la cultura popular argentina sufrió un golpe irreparable con el fallecimiento del reconocido cantor y compositor Hugo Giménez Agüero, quien perdió la vida a los 67 años en un trágico accidente automovilístico registrado sobre la Ruta Nacional 3, en las inmediaciones de la ciudad bonaerense de Bahía Blanca

 Su partida física enlutó profundamente al sur del país, donde su obra se había convertido en el latido mismo de la geografía austral. Nacido originalmente en la localidad bonaerense de Balcarce, Giménez Agüero arraigó su destino artístico y vital en la Patagonia, transformándose con el correr de las décadas en el máximo referente y difusor del folklore patagónico. A través de una prolífica trayectoria discográfica que superó las dos veintenas de materiales editados, plasmó en zambas, milongas y triunfos la vastedad de la estepa, el rigor del viento, las vivencias de los pobladores y la historia profunda de la región.


Un legado inmortal en la música popular del sur

Canciones emblemáticas de su autoría como Cacique Yatel, Chaltén, Malón en Canciones y A Don Zacarías trascendieron las fronteras provinciales para instalarse de manera definitiva en el cancionero federal argentino. Su pluma no solo reflejó la belleza paisajística, sino también el compromiso social y la revalorización de los pueblos originarios y los pioneros patagónicos. A más de una década de aquel trágico suceso en la ruta, el legado de Giménez Agüero continúa vigente y se multiplica en cada festival folclórico y en las nuevas generaciones de artistas que eligen su repertorio para mantener encendida la llama de la identidad sureña.