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Con el cierre del calendario habilitado este 31 de octubre, las autoridades del Parque Nacional Laguna Blanca confirmaron el inicio del periodo de veda para todo el territorio comprendido en la reserva natural. De este modo, a partir del 1° de noviembre queda terminantemente restringida la práctica de la pesca en cualquiera de sus variantes.

La disposición rige por igual tanto para la comunidad local como para los turistas que acudan al área. El objetivo central de esta paralización de actividades —que incluye la interrupción de las labores de control de la perca— es favorecer la etapa de reproducción de las especies marinas autóctonas y garantizar el equilibrio ambiental de la laguna.

Desde la administración del parque enfatizaron la importancia del cumplimiento estricto de esta norma e instaron a los concurrentes a colaborar de forma activa con la protección de los recursos naturales del predio.