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Una de las agresoras confesó ataques físicos, burlas y acoso contra su compañera y los padres de la víctima recurrieron a la Justicia. La familia ya había denunciado la circulación de un video íntimo que habían difundido los compañeros de su hija. El hostigamiento durante el viaje de egresados a Bariloche agravó el cuadro de salud mental de la adolescente.

ImagenUna adolescente de 17 años sufrió un severo caso de bullying durante un viaje de egresados a Bariloche de un colegio catamarqueño. El caso, sumado a la difusión de material íntimo, derivó en dos investigaciones judiciales y repudio hacia el colegio involucrado por su accionar.

El caso se difundió tras la aparición de un video grabado por una de las agresoras —compañera de colegio de la víctima—, en el que contó ella misma los episodios de acoso que ejercieron con su grupo de amigas durante el viaje. “Le dio un brote psicótico, se sacaba los pelos y yo lo disfrutaba”, expreso allí la joven.


Una adolescente de Catamarca sufrió, según denunció su familia, insultos, burlas y referencias a un video íntimo difundido sin consentimiento durante su viaje de egresados a Bariloche. El episodio ocurrió en un boliche y derivó en una crisis de salud mental que requirió atención médica, después de dos meses de preparación terapéutica para que pudiera participar del viaje.

Rodrigo y Noelia, padres de la joven de Catamarca, sostuvieron en diálogo con Infobae que el hostigamiento profundizó un cuadro previo de ansiedad, depresión y angustia. Su hija regresó del viaje y, días más tarde, la difusión de un video grabado por una de las participantes les permitió, dijeron, conocer una versión de lo ocurrido que coincidía con lo que ella les había contado.

La llamada de madrugada alertó a la familia sobre la crisis

La madrugada del lunes encontró a Rodrigo a 1.500 kilómetros de distancia de su hija. El padre relató que recibió una llamada cuando todavía no sabía qué había sucedido en el boliche. “Eran las seis y cuarto de la mañana de un día lunes”, recordó.

“Pensamos que era algo grave”, dijo Rodrigo, quien explicó que la joven ya estaba en tratamiento por ansiedad, depresión y angustia antes de viajar.

Noelia precisó que la comunicación con su hija había empezado unos minutos antes, por videollamada. “Estaba totalmente llorando”, afirmó la madre, y señaló que la angustia fue mayor porque, hasta entonces, la adolescente les había dicho que estaba bien durante la estadía.

Mientras la familia buscaba respuestas desde Catamarca, los coordinadores del viaje les comunicaron que la joven no podía permanecer sola. Una médica que la asistió explicó que se tiraba del pelo, intentaba golpearse contra la pared y presionaba sus ojos con fuerza, de acuerdo con lo que relataron sus padres.

Los adultos que acompañaban al contingente y la profesional de salud intervinieron para contenerla luego de la crisis. Rodrigo y Noelia consideraron que aquella reacción estuvo vinculada a los insultos y las burlas recibidos en el local nocturno, una situación que, afirmaron, tuvo consecuencias sobre su salud mental.

El episodio de Bariloche ocurrió después de otro hecho que la familia ya había llevado a la Justicia. Noelia indicó que su hija denunció la difusión sin consentimiento de un video íntimo, que habría ocurrido en abril y del que tomaron conocimiento en junio. “No hay ningún hecho objetivo” que explicara el nuevo hostigamiento, sostuvo.

Según contó la madre, tres jóvenes quedaron bajo investigación a raíz de aquella denuncia. Uno de ellos se disculpó, comenzó tratamiento psicológico y dejó de asistir a la escuela por decisión propia, siempre según el testimonio de Noelia.

Desde junio, la adolescente casi no había vuelto a las aulas y cursaba de manera virtual, relató su madre. En ese contexto, la posibilidad del viaje generó dudas dentro de la familia, aunque el acompañamiento terapéutico apuntó a que pudiera participar de la experiencia con sus compañeros.

Rodrigo explicó que la psicóloga y la psiquiatra trabajaron durante dos meses con su hija para preparar la salida. Dos de los jóvenes investigados por la difusión del video también viajaron a Bariloche, aunque Noelia aseguró que ninguno de ellos tuvo contacto directo con la adolescente durante esos días.