Un colapso en el terreno generado por las intensas precipitaciones dejó a una unidad de salud al borde de un precipicio. El episodio derivó en una compleja maniobra de asistencia y forzó el cierre preventivo de los caminos en Neuquén.
Una jornada de extrema tensión se registró en las cercanías de Aucapán cuando un vehículo de emergencias pertenecientes a la red sanitaria de Junín de los Andes quedó atrapado de forma crítica. Como consecuencia de los temporales que afectaron la región durante el jueves, el suelo cedió y dejó a la unidad varada sobre una profunda grieta, amenazando con desbarrancarse en cualquier instante.
Frente al escenario de inminente peligro, voluntarios del cuartel de bomberos de Junín de los Andes desplegaron una veloz intervención en medio de condiciones meteorológicas muy complejas. La maniobra permitió estabilizar el rodado y poner a resguardo a todas las personas que se encontraban a bordo de manera segura.
Al hacer referencia al suceso, la titular de la Secretaría de Emergencias y Gestión del Riesgo provincial, Luciana Ortiz Luna, enfatizó el nivel de vulnerabilidad que afrontaron los profesionales de la salud y el equipo de asistencia. La funcionaria señaló que observar el estado en que quedó el vehículo reflejaba una situación límite donde un mínimo desplazamiento podría haber terminado en tragedia.
Restricción total de circulación en las rutas
La magnitud de la tormenta y los riesgos a los que se exponían tanto automovilistas como los cuerpos de auxilio motivaron a las autoridades del Comité de Emergencias a tomar medidas drásticas. Con el fin de resguardar vidas y ante la sobreexigencia de las cuadrillas de asistencia, se determinó la interrupción absoluta del tránsito nocturno en todas las trazas provinciales y nacionales del territorio neuquino.
