
Una nueva ola de protestas sociales por la inflación y el encarecimiento del costo de vida derivó en graves disturbios, saqueos e incendios a lo largo de varias ciudades de Francia. El ministro del Interior, Laurent Núñez, reportó más de 400 aprehendidos a escala nacional, al tiempo que el presidente Emmanuel Macron repudió las agresiones contra los inmuebles públicos y aseguró que se actuará con rigor judicial contra los responsables.
El hecho de mayor gravedad institucional tuvo lugar en la localidad de Limoges, donde un grupo de manifestantes con los rostros cubiertos prendió fuego una patrulla policial frente a la sede comunal, derribó los accesos e inició focos ígneos dentro del recinto. Las llamas devoraron la cúpula y provocaron el derrumbe del techo de la estructura construida hace 143 años. El prefecto Maurice Barate tildó el episodio como una "catástrofe patrimonial" e informó que dos tercios de la fachada sufrieron daños totales.
Incidentes y focos de tensión en todo el país
Las movilizaciones congregaron a estudiantes, sectores sindicales y facciones vinculadas a los "Chalecos Amarillos", con estimaciones oficiales que calcularon entre 90.000 y 170.000 manifestantes a nivel general.
París: La Policía desplegó gases lacrimógenos en puntos neurálgicos como la Plaza de la República. Comercios en avenidas emblemáticas cubrieron sus vidrieras ante la amenaza de destrozos, contabilizándose al menos un centenar de arrestos en la capital.
Marsella: Grupos de manifestantes intentaron incendiar una dependencia policial e irrumpieron en el vestíbulo del ayuntamiento del Puerto Viejo antes de ser dispersados sin reportarse heridos.
Lyon: Desconocidos atacaron y provocaron un incendio en la sede de la Oficina de Turismo, mientras las fuerzas de seguridad chocaban con jóvenes que arrojaron pirotecnia.
Frente al avance de la violencia, el jefe de Estado, Emmanuel Macron, llamó a conformar un "frente unido" institucional y aseguró que las fuerzas del orden persiguen a los atacantes para evitar que el vandalismo eclipsara las demandas pacíficas.
