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El desplome en las ventas de consumo masivo y la presión de los costos fijos empujaron a la compañía a achicar su estructura en Neuquén y la provincia de Buenos Aires. El panorama recorta puestos de trabajo en el sector.

La caída en los niveles de consumo de los hogares sigue impactando de forma directa en las grandes cadenas comerciales. En las últimas horas, la firma mayorista Diarco dispuso el cierre definitivo de su sucursal ubicada sobre la Colectora 9 de Julio al 1125, en la localidad neuquina de Junín de los Andes. La medida dejó en situación de incertidumbre laboral a cerca de doce empleados y representa el cuarto punto de venta que la empresa desactiva en menos de 60 días.

El cese de operaciones en el interior neuquino se suma a una serie de clausuras recientes ejecutadas por la firma en el territorio bonaerense:

Jáuregui (Luján): Tras cinco años de actividad a la altura del kilómetro 72 de la ruta 5, la baja en la facturación obligó a bajar las persianas, afectando a unos 30 trabajadores directos.

Zárate: Apenas seis meses después de su inauguración, la sucursal del microcentro cesó sus actividades al no lograr cubrir los costos operativos en el inicio de 2026.

Tres Arroyos: En agosto, la empresa interrumpió de manera intempestiva las ventas en su local de la avenida San Martín, dejando sin empleo a una docena de personas.

El contexto de ajuste en el sector retail

Estas bajas profundizan un proceso de reestructuración iniciado previamente con el cierre de locales en Lanús Oeste, Gualeguaychú, Concordia, Sáenz Peña y Concepción (Tucumán). La estrategia de la compañía busca replegar presencia en las bocas de expendio donde los márgenes de rentabilidad resultan deficitarios frente al incremento sostenido de los costos fijos.

La situación de Diarco no es aislada y refleja la coyuntura del sector mayorista en general. Según los últimos datos oficiales del INDEC, las ventas en autoservicios mayoristas anotaron una caída interanual del 3,1% en junio, acumulando una retracción del 3% en el primer semestre de 2026. Este escenario de retracción del mercado llevó a competidores del rubro como Caromar a solicitar el concurso preventivo de acreedores, mientras que la cadena Yaguar avanza en la reducción de superficies, programas de retiros voluntarios y el cierre de bocas con saldo negativo.