
Miles de estudiantes, docentes y trabajadores se movilizaron a la sede parlamentaria tras el incumplimiento del Ejecutivo en actualizar presupuestos y salarios. Desde los gremios visibilizaron el atraso en los haberes de la educación superior.
Una masiva concurrencia se concentró esta tarde frente al Congreso de la Nación en el marco de la quinta edición de la Marcha Federal Universitaria. La protesta tuvo como eje central exigir que el Poder Ejecutivo implemente de forma efectiva la Ley de Financiamiento de la Educación Superior, una norma respaldada por la Justicia y con cinco ratificaciones legislativas que dispone la recomposición de los fondos operativos, los programas de becas y las escalas salariales en base al índice inflacionario registrado desde fin de diciembre de 2023.
La movilización coincidió con la fallida sesión especial en la Cámara de Diputados, donde los bloques opositores no alcanzaron el quórum necesario para habilitar el debate tendiente a derogar el DNU 70/2023.
La brecha salarial en las aulas
En el epicentro de la manifestación, la dirigencia sindical expuso la marcada caída del poder de compra en los salarios universitarios. En ese sentido, la secretaria general de AGD-UBA, Laura Carboni, graficó el impacto del estancamiento de los haberes al señalar que un cargo de ayudante de primera con dedicación semi exclusiva cobró en octubre un sueldo básico bruto de $561.659, cifra que debería alcanzar los $741.111 de aplicarse la pauta fijada por la norma vigente.
Acompañamiento político y sindical
La jornada de lucha impulsada por sindicatos docentes, no docentes y centros de estudiantes contó con el respaldo de referentes de diversas organizaciones sindicales y políticas. Entre las columnas que marcharon hacia el Parlamento figuraron:
Las centrales obreras CGT, CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
Espacios políticos como La Cámpora, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
