El tramo comprendido entre Sierra Blanca y Añelo fue escenario de un dramático incidente cuando el conductor de una camioneta debió realizar una maniobra desesperada para esquivar un cráter de gran magnitud sobre la calzada, al borde del vuelco.
Una vez más, el estado crítico de la infraestructura vial en el corazón de Vaca Muerta quedó en el centro de las alarmas. En las últimas horas, un automovilista que transitaba por la Ruta Provincial 7 protagonizó un episodio que por muy poco no terminó en tragedia, al encontrarse de imprevisto con un bache de dimensiones colosales en el tramo que conecta Sierra Blanca con Añelo.
Maniobra al límite y peligro constante
De acuerdo con los datos recabados sobre el incidente, el conductor de una camioneta que circulaba por la traza petrolera debió efectuar una brusca y riesgosa maniobra evasiva para evitar impactar de lleno contra un cráter de gran profundidad abierto en medio del asfalto. La velocidad de circulación y la falta de señalización preventiva estuvieron a punto de desencadenar un vuelco o un choque frontal contra otros vehículos que transitaban en sentido contrario.
El sector se ha convertido en una verdadera trampa para los automovilistas debido al paso incesante y masivo de camiones pesados, unidades de fractura y vehículos afectados a la actividad hidrocarburífera, un tráfico intenso que destruye de manera acelerada la cinta asfáltica.
Reclamos urgentes de mantenimiento
El episodio renovó los severos cuestionamientos por parte de trabajadores, transportistas y vecinos de la región hacia las autoridades provinciales y las empresas operadoras. La demanda central apunta a la urgente implementación de un plan integral de bacheo profundo, repavimentación y control permanente de cargas, advirtiendo que las condiciones actuales de la Ruta 7 representan un riesgo latente y cotidiano para la vida de quienes transitan diariamente por el principal corredor de Vaca Muerta.
