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El principal empleador privado de la ciudad santafesina acordó con el Sindicato de la Carne reducir las jornadas laborales hasta finales de noviembre. La medida busca amortiguar el impacto del derrumbe en el consumo interno y la caída de la faena.

El frigorífico Friar, principal fuente de empleo privado en la localidad santafesina de Reconquista con una plantilla de casi 1.000 operarios y personal administrativo, puso en marcha un esquema de suspensiones temporales tras alcanzar un acuerdo paritario con el Sindicato de Trabajadores de la Carne. La medida regirá inicialmente hasta el 30 de noviembre con el objetivo central de evitar despidos masivos ante la contracción de la actividad.
El alcance de la medida y la garantía horaria

El acuerdo fue validado formalmente por la empresa, el gremio y el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Santa Fe. Según precisó el titular de la cartera laboral provincial, Roald Báscolo, los trabajadores alcanzados por las suspensiones percibirán la denominada garantía horaria, un mecanismo convencional que asegura la percepción de 70 horas quincenales o 140 horas mensuales, aun cuando la planta detenga temporalmente su producción habitual.

Si bien el frigorífico cuenta con cerca de 1,000 colaboradores, las autoridades aclararon que el volumen exacto de afectados se adaptará de forma dinámica a los requerimientos de la faena, registrándose además recortes acotados en áreas administrativas.
La crisis del consumo y el punto de equilibrio

La merma en la operatividad de la planta responde a un escenario macroeconómico adverso marcado por el fuerte desplome del consumo interno de carne vacuna, que en los primeros ocho meses del año acumuló una contracción interanual del 11,3%. Con un promedio estimado en 46 kilos anuales por habitante, el consumo interno se encuentra en uno de sus niveles más bajos de las últimas décadas.

Actualmente, el establecimiento industrial procesa unas 500 cabezas diarias, un volumen considerablemente inferior a su capacidad instalada de 850 animales y por debajo de las 720 unidades que la compañía requiere para cubrir su punto de equilibrio operativo.
Asistencia financiera y reestructuración estratégica

En paralelo a la coyuntura recesiva, el frigorífico transita un proceso de reorganización corporativa de la mano del Grupo Grassi, nuevo controlador de Vicentin tras el proceso de cramdown. Con el propósito de inyectar liquidez y sostener la operatividad, el holding comprometió asistencias financieras por más de $8.670 millones en tramos desembolsados durante junio y septiembre, orientados a la adquisición de hacienda y capital de trabajo.

El plan estratégico del grupo apunta a una integración vertical de la cadena productiva, vinculando la estructura de Friar con la planta de bioetanol ubicada en Avellaneda —generadora de subproductos de maíz para alimentación— y con el feedlot Los Corrales de Nicanor, que posee una capacidad de encierre de 30,000 animales. Asimismo, la compañía mantiene gestiones con firmas exportadoras como Abuelo Julio para potenciar el perfil comercial externo y compensar la retracción del mercado doméstico, en un contexto donde los precios de los cortes vacunos treparon un 51,2% interanual a fines del invierno, superando el promedio de la inflación general.