Puede ser una imagen de una o varias personas y gafas

Una velada musical que prometía ser una fiesta en la ciudad balnearia de Mar del Plata se transformó en un escenario de fuerte tensión cuando el reconocido músico rosarino Fito Páez interrumpió de manera abrupta su presentación en el Polideportivo Islas Malvinas.

El motivo del enojo del artista fue el accionar del personal de seguridad privada del predio, que intentaba impedir que los espectadores se pusieran de pie para bailar y cantar al ritmo de sus canciones. El episodio se desencadenó durante la noche del sábado, cuando el compositor advirtió desde el escenario los forcejeos entre los agentes y el público.

Visiblemente indignado, el músico frenó el concierto y lanzó un duro mensaje: “Nadie está interrumpiendo nada. Déjenme de joder. “No quiero volver a sentir los 70 otra vez en mi país”, expresó, exigiendo además que los custodios se retiraran del sector ante la ovación y el apoyo de los presentes.


Defensa de las libertades individuales y descargo en redes sociales


Lejos de calmarse, Páez revoleó un micrófono sobre el escenario y redobló sus críticas hacia la modalidad de control implementada en el recinto.

“No se dejen tocar ustedes. Si alguien los toca, frénenlo. No son policías, son seguridad de acá”, exhortó a las miles de personas que abarrotaban el estadio, reclamando que se pusiera fin a las actitudes autoritarias y al hostigamiento en los espectáculos públicos. Horas más tarde, el artista ratificó su postura a través de sus redes sociales, donde explicó los motivos de su reacción visceral.

En su comunicado, ratificó: “Exploté y no me arrepiento de una sola palabra que dije con la adrenalina en sangre. Tu libertad es muy importante para la mía”, antes de destacar que la música logró sanar el clima de tensión y cerrar la noche con un estadio encendido de afecto.